El deterioro del mercado interno no termina de encontrar un correlato en una salida exportadora. Un informe publicado ayer por la consultora Ecolatina buscó dar cuenta del fenómeno y concluyó que "pese a los discursos oficiales sobre la importancia de estimular las exportaciones, lo cierto es que en los últimos tiempos las novedades en este frente fueron marginales y con demasiadas marchas y contramarchas".

En ese sentido, destacó el último ejemplo mostrado por la política pública impuesta por el programa acordado con el FMI: "Las primeras medidas adoptadas luego del endurecimiento de las metas fiscales minaron la rentabilidad de todo el arco exportador: reimposición de retenciones y supresión de la mayoría de los reintegros. En igual sentido, la disparada de la tasa de interés recorta el crédito, impidiendo mejoras de productividad, a la par que se traslada al precio de venta (mayor costo financiero) de modo que también golpea a una competitividad que se había recuperado. Además, los últimos esfuerzos del equipo económico se dirigieron a contener al tipo de cambio, provocando una apreciación de 17% interanual en el período".

"Las ventas externas podrían ser una salida para la crisis y una solución para la escasez de divisas pero quedan relegadas frente a las exigencias fiscales", concluyó.