El atraso cambiario ya "se comió" toda la competitividad cambiaria que ganó la economía tras el episodio devaluatorio de agosto-septiembre del año pasado, que llevó al precio del dólar desde $28 hasta $40. La dinámica se reiteró en consecuencia con las devaluaciones, sobre todo en años electorales: la divisa permaneció relativamente anclada, mientras la inflación hizo su trabajo de erosionar el tipo de cambio real. Si bien agosto-septiembre había dejado un colchón importante, lo que más preocupa es la dinámica hacia adelante de una película ya conocida.

Lo que preocupa hacia adelante es la película de un atraso preelectoral que luce inevitable

El viernes el dólar cerró en $43,10. Niveles nominales similares a los $40 del 1° de octubre, cuando arrancó el programa del presidente del BCRA, Guido Sandleris. Según la autoridad monetaria, septiembre había cerrado con un Índice de Tipo de Cambio Real Bilateral (ITCRB) de 136,08, lo que daba un importante colchón de competitividad que redundó en 9 balanzas comerciales positivas. Julio del 2019 cerró con un ITCRB de 107,11, levemente por encima del 106,10 de julio del año pasado.

El analista financiero Christian Buteler explicó: "La realidad es que toda devaluación te hace ganar tiempo pero, a la larga o a la corta, la inflación termina alcanzándola. Terminás como empezaste y con todos los costos que implica: caída de la actividad, gran repunte de la inflación, descontrol de las variables económicas, mayor nivel de pobreza, caída del salario real, incluso la suba del riesgo país; todas las variables se descontrolan. Alguno puede decir pero nivelé la balanza comercial. Sí pero a qué costo".

La competitividad ganada, que duró 9 meses, trajó costos altos en salario y recesión

De hecho, los meses ganados de competitividad cambiaria tuvieron altos costos. Por la misma devaluación, la inflación se disparó. Acumuló 47,2% entre julio y mayo de este año. Por esa misma razón, el salario real cayó 9,6% en ese período, según el Instituto Estadístico de los Trabajadores (IET). El PBI cayó 1,5% según la serie desestacionalizada del EMAE, y la industria 5%, según la del IPI. Incluso la tasa de interés de referencia terminó julio en el 40% y, tras dos saltos a niveles superiores al 70%, el viernes terminó en 60,34%.

Es decir que hoy la competitividad cambiaria está de vuelta en el mismo punto pero con más inflación, más tasa y menos salario real. El director de Eco Go, Federico Furiase, dio su lectura y agregó el salto de la tasa de interés en dólares dentro de los costos: "Volvemos al tipo de cambio real de julio de 2018 y de febrero de 2016, post salida del cepo, pero con riesgo país y tasas más altas. Claro que con una inflación esperada del 2,5% o 2,2% mensual y un nivel todavía alto de riesgo país, el problema es la película del atraso cambiario hacia adelante".

Hacia adelante, la expectativa es que la dinámica continúe en estos carriles. El año electoral y la incertidumbre en torno a quién ganará la contienda política permite prever que, junto con el Ahora 12 y los créditos Anses, el Gobierno buscará algún repunte del consumo de la mano del atraso cambiario. Para eso la jugada clave fue que el FMI le permitiera al BCRA comunicar públicamente que, en caso de corridas, podrá intervenir en el mercado cambiario utilizando las reservas. La gran pregunta es qué ocurrirá después de octubre-noviembre.

Y tal como adelantó Furiase, en paralelo la expectativa inflacionaria proyecta un IPC siempre cercano a 2,5% hasta fin de año.

Ver más productos

Francisco inédito: el silencioso camino de fe que lo llevó hasta el Vaticano

Francisco inédito: el silencioso camino de fe que lo llevó hasta el Vaticano

#ElChacal, el personaje que te informa.

Cómo surgió #ElChacal, el personaje que te informa y divierte

En cronishop.com.ar podés encontrar algunos de los mejores vinos y espumantes del mercado.

¿Cómo atraer a los Millennials al mundo del vino?

Ver más productos