El cambio de metas de inflación atenuó el carácter contractivo de la política monetaria y la tasa se acercó a los niveles preelectorales al reducirse los rendimientos en pesos y alentar su depreciación, lo que configuró una combinación de dólar más caro y tasa más barata, según el informe semanal de Ecolatina.

El reporte mencionó que “relajar la política monetaria no es recomendable en un contexto tan sensible: la tendencia alcista del dólar de las últimas semanas, junto con las turbulencias del mercado financiero internacional, exacerbaron la incertidumbre de los agentes económicos argentinos”.

"A contramano, el endurecimiento de la política monetaria dejaría entrever una política errática por parte del Banco Central (BCRA): demasiadas marchas y contramarchas respecto de la tasa de interés; en consecuencia, tampoco luce acertado”, evaluó la consultora.

El informe consideró que “en un momento de agitación local e internacional, mantener la tasa constante (en 27,25 por ciento) se presenta como la decisión más prudente porque aporta estabilidad en momentos de incertidumbre: actuar en forma contra-cíclica suele ser la mejor opción”.

El próximo miércoles, el Banco Central actualizará su tasa de interés de referencia y tiene tres opciones: seguir recortándola como lo hizo en todas las intervenciones del año, incrementarla impulsado por expectativas de inflación por encima de su meta o, en última instancia, mantenerla constante, concluyó el reporte