El petróleo intermedio de Texas (WTI) subió hoy con fuerza un 2,09 por ciento y cerró en 58,02 dólares el barril, su nivel más alto en los últimos dos años y medio, tras conocerse una caída de las reservas semanales de crudo en Estados Unidos, en tanto el barril de petróleo Brent para entrega en enero cerró en el mercado de futuros de Londres en 63,29 dólares, 1,08 por ciento más que al término de la sesión anterior.

Al final de las operaciones a viva voz en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), los contratos futuros del WTI para entrega en enero, que a partir de hoy se toman como referencia, subieron 1,19 dólares respecto con al cierre anterior.

El llamado “oro negro” cerró la sesión con fuertes ganancias y por encima de la barrera psicológica de los 58 dólares, después de conocerse una fuerte caída de las reservas semanales de crudo en Estados Unidos.

El Departamento de Energía publicó que las reservas cayeron la semana pasada en 1,9 millones de barriles, hasta los 457,1 millones, aunque la cifra fue inferior a la que preveían algunos analistas, que habían anticipado un descenso de 2,1 millones de barriles.

El crudo del mar del Norte, de referencia en Europa, terminó la sesión en el International Exchange Futures con un incremento de 0,68 dólares respecto a la última negociación, cuando acabó en 62,61 dólares.

El precio del Brent repuntó tras conocerse que las reservas de crudo de Estados Unidos cayeron la semana pasada 1,9 millones de barriles, una cifra algo inferior a los 2,1 millones que preveían los analistas.

Las importaciones diarias de petróleo desde el primer consumidor mundial descendieron 25.000 barriles respecto a la semana precedente, hasta una media de 7,9 millones de barriles, y los inventarios de combustibles destilados, que incluyen el diesel y el gasóleo de calefacción, crecieron en 200.000 barriles.