Los indicadores privados de inflación de octubre marcan que tras el repunte de septiembre, durante el mes pasado el índice de precios no desaceleró demasiado y se ubicó en cifras superiores al 1,5%, que para los analistas se trata del nuevo “piso” al que se acomodó la inflación en los últimos dos meses. El índice núcleo, en tanto, mostraría una leve retracción desde el 1,6% del tercer trimestre a 1,5% de octubre.

De acuerdo a los analistas, el último impacto considerable en el ritmo de suba de precios fue el de los combustibles de fi nes de octubre, aunque descuentan que el efecto mayor se compute en noviembre. “En general los componentes de la inflación núcleo vinieron mucho más débiles. Hubo tres semanas relativamente tranquilas y una cuarta semana más alta por los aumentos de naftas”, explicó a este diario Juan Luis Bour, de FIEL, la consultora que el mes pasado anticipó el repunte del índice de precios, que ese mes sorprendió al mercado y al Banco Central y llegó a 1,9%.

Según Gabriel Zelpo, economista jefe de Elypsis, “nuestra estimación de 1,7% para octubre está explicada en indumentaria y algunos servicios y en menor medida por alimentos y bebidas”. De acuerdo a Elypsis, la inflación núcleo se mantuvo en 1,6%, el nivel del último trimestre. Este indicador (que representa el 70% de la canasta y que descarta precios regulados o estacionales) se mantiene con estabilidad desde hace cinco trimestres: hasta el segundo de este año fue de 1,7% y recién en el tramo julio-septiembre cayó levemente a 1,6%. “Indumentaria y el rubro recreativo son los que muestran mayor aceleración, aunque menor a septiembre. Con alimentos sucede algo similar ya que tuvo un aumento aproximado en octubre de 1,5%”, comentó Bour. Algunos indicadores de alta frecuencia que suelen ser tomados como referencia oficialmente marcan un ritmo general de precios en octubre cercano al 1,6%.

Los consultores se animan incluso a mirar los últimos dos meses y, consideran, los ajustes de precios relativos en servicios públicos no permitirán un retroceso de los precios menor a 1,5%, lo que atentará contra la meta de infl ación del Banco Central del año próximo ya que el ritmo de precios con el que tenga que afrontar el 2018 para cumplir su meta será más alta que lo que esperaba la entidad monetaria. “El dato de octubre lo que termina marcando es que la desaceleración de precios a lo largo del año fue en general muy leve. Nunca salió del rango de entre 1,5 y 2 por ciento. En lo que queda del año quedan aumentos de naftas y más adelante gas y electricidad. Es difícil esperar que la inflación termine el año muy por debajo de 1,5%”, consideró Zelpo. “Noviembre debería ser más alto que octubre y sobre todo diciembre, con el pleno impacto de aumentos de tarifas”, concluyó el economista de FIEL.

La reaceleración de precios de octubre condujo al Banco Central a aumentar la tasa de política monetaria a 27,75%, un punto y medio de incremento. “El Banco Central seguirá manteniendo un claro sesgo antiinfl acionario hasta que la inflación núcleo quiebre los valores registrados desde mayo y el proceso de desinfl ación converja hacia el objetivo de una inflación de 10% para 2018”, había manifestado la autoridad monetaria.