A 40 días del cambio de meta de inflación y en un contexto de relajamiento de la política monetaria al que se sumaron un adverso frente externo y escasez de divisas, el dólar escaló ayer a 20,22 pesos para la venta al público.

El nuevo rally de la moneda estadounidense ocurrió en una jornada en que el Banco Nación salió a vender divisas, lo que impidió que supere los 20 pesos en el segmento mayorista, donde avanzó 27 centavos a 19,97 pesos en el mercado de contado (spot). Operadores estimaron que ese banco público vendió unos 100 millones de dólares y adjudicaron esta intervención a una instrucción del Banco Central. Sin embargo, fuentes del Nación señalaron que "las órdenes de venta fueron genuinas", aunque no informaron el monto vendido. Por su parte, el Banco Central reportó que no tuvo participación en el mercado de cambios.

"Se notaba a los bancos comprando para subir posiciones en dólares y efectuar sus giros al exterior. Y a los inversores institucionales y del exterior demandando la divisa para coberturas y cambiando de activos más seguros", comentó Fernando Izzo, de ABC Mercado de Cambios.

El Banco Nación intervino con ventas en la última hora de la rueda para frenar la suba de la divisa

Fuentes del mercado mencionaron que los operadores advirtieron ayer desde el arranque de la rueda la falta de oferta de divisas por parte de exportadores y de inversiones financieros, por lo que comenzaron a correr contra el peso e hicieron saltar el precio del dólar.

"Las condiciones locales no justifican por sí solas la magnitud del ajuste que experimenta el dólar en esta semana y obligan ahora a seguir con atención la evolución de los mercados internacionales en un escenario que luce mucho más complejo y con un pronóstico algo incierto para el futuro", agregó Gustavo Quintana, de PR Corredores de Cambio.

El porqué

Las causas del repunte del dólar, que sube 13 por ciento desde noviembre, se remontan varias semanas atrás. El spot está incorporando el escenario que implica una política monetaria menos restrictiva o más flexible y el cambio en el contexto internacional. Y hasta me atrevo agregar la preocupación respecto del impacto del clima en la cosecha gruesa. Dos factores exógenos, explicó el economista Gabriel Caamaño, de Consultora Ledesma.

Precisamente, el dólar se mantenía fortalecido frente a una canasta de monedas y la tasa del bono americano a 10 años, por encima del 2,80%. Además, el paro de transportistas cerealeros limitaba la oferta de divisas en el mercado de cambio por parte de agro exportadores. Todo en un contexto de relajamiento monetario por parte del Banco Central e inflación en ascenso.

Inversores, expectantes por decisión de política monetaria del BCRA, el próximo 14 de febrero

"El dólar comenzó a moverse en la segunda semana de diciembre, cuando las dificultades que enfrentó el Gobierno para aprobar el cambio en la fórmula de movilidad previsional borró el optimismo que tenía el mercado. Al deslizamiento también ayudó el excedente de pesos producto del desarme de Lebacs a mediados de mes, cuando contribuyó el desarme normativo de las aseguradoras", recordó Marthin Vauthier, economista de Eco/Go.

La divisa subió otro escalón con el cambio de metas de inflación, la baja inmediata en la curva de Lebacs de entre 200 y 300 puntos el mismo día del anuncio y las dos bajas de 75 puntos en las decisiones de política monetaria de enero. "La última baja de 75 puntos creo que llevo al mercado a empezar a considerar que la función de reacción del Banco Central ya no incorpora la dinámica de la inflación -luego del salto en diciembre y el impacto esperado de las subas de tarifas en el primer cuatrimestre- y las expectativas -que vienen en aumento-, sino que fue reemplazada por un sendero de bajas prefijadas independiente de la trayectoria de los precios", analizó Vauthier.