Esta emisión ya estaba prevista. Pero lo cierto es que el endeudamiento está siendo muy rápido porque lo que está por detrás es el déficit, que a grandes rasgos no tuvo corrección. La diferencia es que se reemplazó la emisión monetaria con deuda.

Las necesidades de financiamiento de este año son de 30.000 millones de dólares y eso se va sumando al stock existente. Los intereses ya equivalen a dos puntos del producto y aunque no suba, si te seguís endeudando eso termina teniendo un impacto fiscal. Y hoy eso es un stock creciente.

Las dos patas complicadas de la herencia, que les está costando resolver, son el gasto en los subsidios económicos y en salarios y jubilaciones. Esta última intentó corregirse con una reforma guasa, cuadrada, muy mal explicada y discutida.

*Economista de la UBA