El nuevo plan de ajuste que hoy anunciará el ministro Nicolás Dujovne, y los cambios en el Gabinete nacional son respuesta concreta a la corrida cambiaria que se intensificó en la última semana y que refleja las dudas de los inversores respecto a la solvencia del programa financiero. De hecho, hoy por la tarde, el Gobierno evaluará el resultado de sus medidas en base a cómo reaccionaron el dólar y el índice riesgo país.

Sin embargo, no hay que descuidar el verdadero efecto del ajuste, que por más que deje contento al mercado, impacta de lleno en el bolsillo de los consumidores, que ya perdieron gran parte de su capacidad de compra, con una inflación anual que llega el 40%, cuando las paritarias en promedio no llegan al 25%.

Por eso es clave que las medidas, más allá de contener la corrida y buscar encausar el humor con los inversores, contemplen a la clase media. Es posible que el ajuste reordene la economía a futuro y hasta garantice financiamiento para 2019. Pero en el ‘mientras tanto’, es hora de que el Gobierno no sólo responda a los mercados, sino también a la calle.