El malentendido provocado por el gobernador de Chubut, que confundió una operación de "refinanciación" con una de "reestructuración" y que hundió el jueves el precio del bono dollar linked de esa provincia, puso en tela de juicio la capacidad de las provincias de hacer frente a su deuda tras dos años en los que varias gobernaciones volvieron al mercado internacional de bonos soberanos. De acuerdo a algunos análisis del mercado, si bien la situación fiscal de algunas provincias aparece como "débil", aún no consideran que exista en el mediano plazo un riesgo de default.

El error semántico del gobernador le costará a Chubut algunos puntos en la negociación de tasa

Ya de por sí, en la city consideran que el error semántico que cometió el gobernador Mariano Arcioni tendrá costo para la provincia. "Es probable que sólo por el hecho de haber colocado a la provincia y su situación fiscal débil en el ojo del mercado tenga algún costo en términos de tasa que pueda conseguir en la refinanciación", opinó Joaquín Olivera, research de Balanz Capital. De acuerdo a un reporte publicado por esa administradora de fondos el viernes, "si bien la situación política y fiscal de la provincia es sumamente débil, creemos que no existen razones para que la provincia deba incurrir en un default. De todas formas, las garantías con las que cuentan los bonos (regalías petroleras) son lo suficientemente robustas como para garantizar, tanto el pago de los servicios de deuda como el de las correspondientes amortizaciones". El gobierno chubutense comunicó el viernes a primera hora que "si bien se están analizando algunas propuestas de refinanciación mediante la ampliación de plazos de algunas deudas, ello se encuentra en etapas preliminares no pudiendo darse precisiones de tasa o plazo".

El caso de Chubut, aunque se trató solamente de un "susto", puso de relieve la situación fiscal de las provincias considerando, por un lado, el acceso al mercado de deuda internacional con el que contaron en los últimos dos años y el programa para limitar el gasto y los niveles de deuda a través de la Ley de Responsabilidad Fiscal. Este año, de acuerdo al presupuesto nacional, las provincias destinarán 22,6% más de recursos para afrontar intereses de deuda. El año pasado, hasta septiembre, el conjunto de las provincias habían gastado 35.000 millones de pesos por ese concepto.

Según Federico Cuba, especialista en sector público de Economía y Regiones, "el déficit de todas las provincias es de 1% del PBI, por lo que hay problemas de magnitud de déficit. Algunas provincias tienen situaciones fiscales más complicadas como Chubut o Jujuy", consideró. La apertura del mercado de deuda significó el acceso a la deuda para muchas provincias ya que "anteriormente sólo se endeudaban con letras provinciales o bonos dollar linked. El acceso al mercado hizo que pudieran alargar la duration y mejorar las tasas". Si bien según Cuba "hoy no pareciera que haya alguna provincia con riesgo de default", en el mediano plazo las gobernaciones tendrán que enfrentar "vencimientos más altos por las emisiones de deuda de estos dos años, más cerca de 2022 o 2023".

Desde 2022 crecerán los vencimientos al finalizar alguno de los bonos emitidos en el exterior

Olivera, por su lado, agrega que "otras provincias con situaciones fiscales difíciles son Río Negro o Neuquén, pero si bien Chubut tiene una situación delicada en términos fiscales hace más de 5 años, no amerita que se considere una situación de cesación de pagos".