El empleo formal privado subió 1,7% en septiembre en relación al mismo mes del año pasado, al incorporar 142.000 trabajadores registrados. Según datos oficiales, el mayor impulso estuvo dado por los monotributistas, que crecieron 5,5% de forma interanual, con 81.4000 puestos nuevos inscriptos con esta modalidad. Por su parte, los asalariados se incrementaron en 69.000 ó 1,1%, aún por debajo del nivel que había alcanzado en 2015.

El subsecretario de Programación Técnica y Estudios Laborales del ministerio de Trabajo, José Anchorena, estimó que el año cerraría con unos 80.000 asalariados más, compensando la baja de 45.000 observada en 2016, y que en 2018 se podrían llegar a sumar hasta otros 130.000.

En tanto, los trabajadores de casas particulares se incrementaron 2,3%, mientras que los autónomos se redujeron 4,6%.

En el sector público, el empleo subió 1,4% con un avance de 42.600 y los monotributistas sociales, 17,3% al incrementarse en 63.700. "Es una categoría que comenzó recién en 2013 y siempre sucede que los primeros años tiene un crecimiento alto", explicó sobre este punto Anchorena, ante una consulta de BAE Negocios.

El funcionario puntualizó que este grupo tiene una composición "heterogénea" que incluye desde cooperativas a trabajadores que cobran planes de empleo.

De esta manera el empleo formal total se expandió 2,1% interanual en septiembre.

"Dentro del sector privado en los primeros nueve meses se observa en promedio un crecimiento de los asalariados registrados de 6,4 mil trabajadores por mes, de los independientes (autónomos y monotributistas) de 6,8 mil y de los asalariados de casas particulares de 0,8 mil", reza el informe de Trabajo presentado ayer.

En cuanto a los sectores que más fomentaron la creación de empleo asalariado en septiembre, al tope de la lista se ubicó la construcción con un 11,2% o 46.200 puestos nuevos, seguido de comercio y reparaciones con un 1% (se sumaron 11.600) y servicios sociales y de salud (+3,2% o 10.000 empleos más). Por el contrario, la industria manufacturera continúa en retracción, ya que eliminó el 2,2% de los puestos (27.000 menos).

También hubo bajas en el sector de minas y canteras que comprende al rubro petrolero, con un descenso de 4,1% o 3.300 puestos menos.

Respecto a la división por provincia, otra vez Santiago del Estero registró la mayor variación con un 6,9% o 3.500 puestos más. Le siguió Catamarca con un 4,2%, Jujuy con un 4,1%, Chaco con un 3,6% y Córdoba con un 2,4% (sumó 11.800 empleos).

En ese sentido, las provincias petroleras volvieron a mostrar números en rojo por las dificultades en la explotación hidrocarburífera. En Río Negro el empleo asalariado cayó 2,4%, en Tierra del Fuego 2,1% y en Santa Cruz y Neuquén, 1,4% en ambos casos. En La Pampa, la reducción fue del 1,2%.

Por otro lado, Buenos Aires fue el distrito en donde más puestos se crearon con 18.900 (suba del 1%), dejando en un segundo lugar a Capital Federal en donde el empleo avanzó en 18.000 o 1,2%.