El proyecto de ley de reforma tributaria impulsado por el Gobierno ingresó ayer a la Cámara de Diputados con modificaciones en el impuesto a las ganancias, IVA, seguridad social, aranceles a la importación y contribuciones patronales.

La propuesta que llegó al Parlamento contiene 12 títulos y 220 páginas, y entre los principales puntos se mantiene el gravamen para las gaseosas azucaradas, los cigarrillos, así como también en las bebidas alcohólicas, con tasas que llegan a 29 por ciento.

Asimismo, se confirmó la decisión del Gobierno de retroceder con las alícuotas al vino, el champagne y la cerveza.

En tanto, la iniciativa prevé un gravamen sobre la renta financiera, con una alícuota de 5 por ciento de las ganancias obtenidas por los activos en pesos, y de 15 por ciento para las de colocaciones en dólares.

En lo que respecta a Ganancias, se establece la creación de un impuesto de emergencia y se fija que todas las ganancias obtenidas por personas humanas o jurídicas quedan alcanzadas por una nueva tasa, de la que no se dieron precisiones.

La reforma es de carácter gradual y se espera que en un plazo de cinco años -para 2022- la presión tributaria caiga en un orden del 1,5% del PBI, de manera de alentar la inversión y la creación de empleo.

Se establece que las empresas que reinviertan sus utilidades tendrán una rebaja de la alícuota del impuesto a las Ganancias del 35% al 25%, y que de manera progresiva se pueda descargar lo que se abona en concepto del impuesto al Cheque a cuenta de Ganancias.

Además, las empresas no pagarán aportes patronales hasta una remuneración bruta de 12 mil pesos para 2022, en una escala que comienza el año próximo.