El déficit del sector público se redujo a casi la mitad en octubre, mientras los intereses de deuda pagados por el Gobierno nacional aumentaron 88% en el mismo mes. La caída se explica por el recorte de subsidios económicos y una baja en los gastos de capital.

En los diez primeros meses del año el resultado fiscal arrojó un déficit de $254.874 millones, 6 por ciento menos que el año pasado, pero con un crecimiento de 17 por ciento en el financiero, que acumuló un pérdida de $432.921 millones. El déficit acumulado en los primeros diez meses del año equivale a 2,5 por ciento del PBI, 0,9 por ciento puntos porcentuales por debajo del 3,4 por ciento del período enero-octubre de 2016.

En lo que respecta a octubre, las cifras reflejaron una importante desaceleración en el crecimiento de los gastos, mientras que los ingresos aumentaron el 32 por ciento interanual, marcando también el cuarto mes consecutivo en que los ingresos crecieron más que los gastos primarios. “El aumento interanual del gasto observado en octubre es el más bajo en más de una década”, destacó el informe elevado por la Secretaría de Hacienda.

El recorte de los subsidios económicos, en lo que va del año, asciende a $59.586 millones, una caída nominal del 42% respecto a los diez primeros meses de 2016. Toda esa masa de recursos que el Gobierno nacional ahorró en concepto de subsidios, de todas formas, tuvo que destinarlo al pago de intereses de deuda: con esos $59.000 millones llegó a cubrir sólo el 75% de los nuevos intereses generados este año por la nueva deuda tomada por la administración nacional. Esos intereses crecieron 78,7% en el tramo enero-octubre, unos $78.000 millones.

“En el caso de los ingresos, a la buena performace de la recaudación, que explicó 28 puntos del aumento de los recursos, el aumento de los ingresos por intereses del FGS y otras rentas (préstamos a provincias y Argenta de la Anses) sumaron 4 puntos adicionales”, marcó un informe de la consultora LCG.

Por su parte Ecolatina consideró que el gasto de capital “cayó nominalmente un 28% en donde destacan las menores erogaciones en obras de vivienda (-83%), Energía (-22%) y Transporte (-17%). La fuerte caída en vivienda obedece a una base de comparación más alta producto de un aporte extraordinario para el Procrear realizado en octubre de 2016”, explicó un reporte.

Respecto a los dos últimos meses del año, y el margen que tiene Hacienda para acelerar el ritmo de gasto, LCG explicó que “el resultado primario suma un déficit de $254.000 millones, equivalente a 2,5% del PBI. La meta del para este año es de 4,2% del PBI. Aun cuando los últimos dos meses del año suelen ser muy demandantes en términos del gasto, el sobrecumplimiento acumulado de la meta (hasta ahora sólo el 60%) posibilitaría un aumento del gasto del 18% anual en el último bimestre”.

El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, consideró que este resultado “confirma que estamos avanzando hacia la solvencia fiscal. Argentina va en camino a cerrar el primer año, desde 2004, donde los recursos crecerán por arriba del gasto, y donde el gasto consolidado disminuye notablemente en relación al PBI”.