El castigo sobre los activos argentinos no cesa. La crisis turca y las dudas sobre el futuro económico y político local impulsaron ayer un nuevo derrape de la deuda local y el riesgo país trepó un 6,86%, hasta los 748 puntos.

Se trata del máximo nivel alcanzado por la prima de riesgo argentina desde enero de 2015.

También se dispararon ayer los seguros contra default argentinos (CDS) a 5 años, superando los 600 puntos básicos.

Tras la caída de precios de ayer, la tasa de los bonos locales en dólares que concentran el mayor volumen de negocios, y de mayor referencia para los inversores internacionales, superó el 12 por ciento. Uno de ellos es el Bonar 24, que ayer mostraba un rendimiento del 12,1% anual.

Las acciones también fueron blanco nuevamente ayer de la aversión al riesgo de los inversores y el Merval perdió un 2,8 por ciento.

"Lo que sigue siendo prioritario son acciones de política económica, financiera y monetaria que nos permitan reconstruir la confianza", señaló Matías Roig, director de Portfolio Personal.