El superávit primario de enero fue de 3.929 millones de pesos, lo que implicó un aumento de 10 por ciento con respecto a diciembre, variación que alcanza al 26 por ciento si se restan los 11.205 millones de pesos que ingresaron el año pasado por el Sinceramiento Fiscal.

Como contrapartida, el resultado financiero de enero presentó un déficit de 25.889 millones de pesos, equivalentes a una suba de 366 por ciento respecto a enero de 2017 y compuesto principalmente por 9.500 millones de pesos pagados al Banco Central por intereses y por 8.000 mil millones de pesos del segundo vencimiento del cupón de deuda emitida a principios del año pasado.

"La recaudación viene bien, incluso se ubica por arriba de la inflación, y eso explica en gran parte el superávit primario de enero, un mes que siempre juega a favor porque se pagan los aguinaldos en diciembre. Estamos en línea con las metas y somos optimistas con sobrecumplirlas en el primer trimestre de este año, que prevé un superávit primario del 0,6 por ciento”, señaló un funcionario del Ministerio de Hacienda en un encuentro con la prensa especializada.

En cuanto al déficit financiero, el funcionario admitió que es “alto y creció mucho”, aunque aclaró que se explica por dos temas puntuales: los pagos al Banco Central y el pago del cupón de vencimiento por deuda emitida el año pasado.

La segunda línea del equipo liderado por el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, explicó a la prensa algunos detalles puntuales sobre evolución de las cuentas públicas durante este año, especialmente por la incidencia que tendrá el cambio de fórmula para la liquidación de jubilaciones y pensiones, y el resultado de las paritarias que se irán acordando en los próximos meses.

"Arrancamos enero con una base de comparación más estable aunque cada rubro tiene sus particularidades”, indicó. En este sentido, se aclaró que este año ya no se contará con los ingresos extraordinarios provenientes del blanqueo, que sumaron alrededor de “44.000 millones de pesos entre enero, marzo y abril del año pasado”.

En el análisis, también se indicó que este año el calendario prevé un mes menos para el pago de anticipos de ganancias de las empresas, es decir, en vez de cinco vencimientos como el año pasado serán cuatro: mayo, agosto, octubre y diciembre.

Otro dato importante para la evolución de las cuentas públicas será el cambio en la fórmula de pago para las prestaciones sociales, que pasan a ser trimestrales, con lo cual “habrá fluctuaciones más pronunciadas a medida que se vayan generando los ajustes trimestrales”.

En cuanto al gasto de capital, se indicó que este año “no estará contemplado el Fondo Federal Solidario, que se girará automáticamente a las provincias siempre y cuando cumplan el acuerdo pactado con el Gobierno nacional”.

De hecho, en los gastos de capital de enero no están incluidos unos 600 millones de pesos aplicados a ese Fondo, que suma alrededor de 25.000 millones de pesos en el transcurso de este año.

"Acá lo relevante serán los vencimientos trimestrales, que mostrarán la realidad de la evolución y permitirá un crecimiento de entre 3 y 4 puntos de los ingresos por encima del gasto”, afirmó el funcionario.

De acuerdo con las planillas distribuidas esta tarde por el Ministerio de Hacienda, los ingresos totales de enero sumaron 203.130 millones de pesos, un 19 por ciento por arriba del mismo mes de 2017; mientras que los gastos primarios (sin intereses de la deuda) fueron de 199.202 millones de pesos, un 19,5 por ciento más que el año pasado.

Del total de Ingresos del sector público no financiero, 187.505 millones de pesos se volcaron en el rubro tributario y otros 15.625 millones se explicaron por otros ingresos, lo que implicó un total de 203.130 millones de pesos contra los 159.051 millones del año pasado, sin el ingreso extra del sinceramiento fiscal.

Y en el capítulo gastos, la mayor erogación se concretó en las prestaciones sociales (117.254 millones de pesos, un 29 por ciento más que en enero del año pasado), mientras que en el acumulado de otros gastos corrientes sobresale el crecimiento de transferencias a las provincias, un 40 por ciento por arriba.