La apreciación del dólar de los últimos dos meses ya comenzó a mostrar efectos en el ritmo de inflación que tienen los alimentos. Según analistas del mercado que siguen de cerca los datos de precios de los bienes, en enero y febrero la suba de precios de los alimentos, como consecuencia del pass through tras la devaluación.

Las consultoras ya esperan una aceleración de la inflación general y núcleo en los primeros dos meses del año, producto de los aumentos de tarifas de servicios públicos, de transporte, de combustibles y la devaluación del peso que tuvo lugar en las primeras semanas del año. Para enero, en particular, las estimaciones privadas esperan un índice general de entre 1,5 y 2 por ciento, mientras que este mes el IPC estaría más cerca de 2,5 por ciento.

Las consultoras prevén una mayor inflación “core” en los dos primeros meses del año

Algunas consultoras, incluso, ya piensan en revisar sus estimaciones de febrero. Elypsis, por ejemplo, había estimado a principios de mes una inflación para febrero en torno de 2,3%, aunque los efectos de traslado de precios de la devaluación podrían estirar ese número a 2,5%. "En las últimas mediciones de inflación hemos notado cierta aceleración en alimentos (aceites, carnes, pan) y en rubros asociados al turismo", afirmó el economista jefe de esa consultora, Gabriel Zelpo, en diálogo con este diario. Los aumentos de combustibles aportarán, además, un 0,15% a la medición de febrero.

Por su parte, el economista Camilo Tiscornia, de la consultora C&T, afirmó que una medición "preliminar" de la inflación de febrero está en torno de 2% a nivel nacional y que por efecto de la suba de tarifas la medición para el Área Metropolitana de Buenos Aires estaría más cerca de 2,3%. "Todavía nos falta ver cuál va a ser el impacto del tipo de cambio, que pasó en dos meses de 17 pesos a 20. En enero ya pudimos detectar una aceleración en el precio de los alimentos. El traslado a precios de los últimos movimientos en el tipo de cambio, de todas formas, han sido moderadas".

En tanto, Juan Luis Bour, economista de FIEL, explicó que "aún no vemos efectos directos de la devaluación en los precios, sólo los aumentos de combustibles, pero para el resto de los rubros se trata de efectos indirectos. Yo esperaría que productos como la carne tengan un impacto por este motivo, y otros bienes como las verduras no deberían ser afectados", comentó ante BAE Negocios. De todas formas, de acuerdo al economista de FIEL "otro de los efectos indirectos son las subas de precios preventivas para un conjunto de bienes". Esta consultora espera un IPC en enero (el Indec lo hará público el jueves próximo) cercano a 1,8%, con una aceleración de la inflación en la última semana de ese mes.