Empresarios industriales admitieron que proyectan negociaciones paritarias en torno al 15% con la posibilidad de incluir una cláusula gatillo para compensar una posible pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores si es que la inflación supera esa marca. Las estimaciones dejaron claro que las metas postuladas por el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, volverán a ser incumplidas como sucedió para el 2017.

Los dueños de las fábricas locales elogiaron la decisión del Gobierno de Mauricio Macri de enfrentar el aumento de los precios, pero se lamentaron que las metas estén "lejos" de cumplirse por el aumento de los costos en distintos rubros, en especial logísticos y energéticos, según confiaron a BAE Negocios fuentes de la UIA.

Según las proyecciones que realizaron en mesas internas de conversaciones, apuntan a un escenario con el precio del dólar "bajo" que sumará un mayor atraso cambiario debido a "la liquidación del agro que se realizará en marzo y el endeudamiento exterior para financiar el tremendo déficit fiscal del Estado".

“El 2018 será con un dólar bajo, tasas altas y una inflación que estará en 17% o 18%”

"Con el dólar bajo, las tasas altas y, más allá de que va bajando, una inflación que el año estará en 17% o 18%. Se bajó mucho y se están haciendo las cosas bien, pero no podemos pensar en un alza salarial menor al 15%", afirmó, de manera cruda, uno de los encumbrados dirigentes de la poderosa central industrial.

La cuenta incluyen subas de costos en energéticos, salariales y logísticos, todos medidos en dólares, y que achatarán la competitividad de los productos argentinos. En ese marco, estiman un crecimiento "cero" en rentabilidad aunque, distintas fuentes consultadas, también señalaron la "importancia de hacer el esfuerzo por normalizar la economía".

Existe preocupación por la falta de repunte en el consumo masivo. Las estadísticas a mano que tiene el sector de Alimentos y Bebidas muestran una caída de las ventas en relación a 2015, con costos que aumentan en dólares y le ganan a los despachos. "Si el consumo estaría 5 puntos encima, sería muy bueno, pero la capacidad instalada en el sector demuestra que estamos muy por debajo de lo esperado", afirmó otro líder de la UIA.

Los industriales cuentan con una doble vara que los mantiene en alerta: por un lado, evitar la pérdida del poder adquisitivo de sus trabajadores para no caer en la trampa de costos salariales bajos con mercado interno chico; por el otro, la crisis de Brasil y la reducción de costos laborales a partir de la flexibilización del sector.

Además, señalaron que el gigante de Sudamérica atravesará durante 2018 un especial período electoral, sin definiciones claras sobre el futuro político y con una reciente crisis económica que aún no quedó en el camino, según analizaron desde la central fabril. "El costo salarial es el doble que Brasil. El año que viene hay elecciones en Brasil, ¿si devalúa?", alertó otro jefe industrial.

Hace poco más de un mes, Sturzenegger les reclamó a los empresarios del sector negociar paritarias apenas 2% por encima de la meta oficial del 10% para el año próximo. Más que un consejo, sonó a advertencia. En la casa de la UIA, el jefe del BCRA les dijo que su política les ratificó bajo el funcionamiento de tres puntos esenciales: tasas de interés, tipo de cambio y paritarias. Consideró que el techo salarial ayudará a controlar la inflación, y apreciará el tipo de cambio. Caso contrario, la tasa seguirá en ascenso para controlar la subas de precios y el dólar se estancará en el valor actual. El análisis industrial está lejos de esa política.