Empresarios aceleraron sus diálogos con representantes gremiales para poner en marcha de manera inmediata luego del recambio legislativo las tres reformas que consideran "fundamentales" para recuperar la competitividad, alentar la inversión y generar empleo: previsional, tributaria y laboral.

Hasta el momento fueron contactos preliminares y de consenso, pero la definición de fórmulas presidenciales y el fervor que generó en los mercados una eventual reelección de Mauricio Macri luego de sumar al peronista Miguel Pichetto, generó entusiasmo en los integrantes del círculo rojo quienes agigantaron sus esperanzas de avanzar en el inicio de la próxima gestión en las "reformas fundamentales".

"Sin dudas que en el caso de reelección de Macri, la fórmula con Pichetto le garantiza mayor apoyo en el Congreso para las reformas profundas que hay que hacer. Sin lugar a dudas, Pichetto sabe muy bien cómo se maneja ese espacio y además va a atraer a peronistas de Alternativa Federal a la discusión e incluso al Gobierno", afirmó uno de los dueños de empresas con mayor peso en el sector privado.

“Pichetto puede entenderse muy bien con los gremios para hacer las reformas estructurales”

Uno de los líderes industriales analizó que el próximo gobierno "inevitablemente deberá conseguir un Senado más dialoguista". Pero admitió que "en el caso de que gane Macri entrará como pato rengo el 11 de diciembre porque será su último mandato y va a tener que consensuar las leyes".

Esa misma fuente se lamentó por la tardanza de la apertura al diálogo político de Cambiemos con otras fuerzas y dijo que "el acuerdo con Pichetto debería haberlo hecho en 2017 y otro hubiera sido el cantar".

Según el análisis de los empresarios, "las novedades del escenario político, con Roberto Lavagna con Juan Manuel Urtubey como fórmula de Alternativa Federal, y juntándose la izquierda (en referencia al kirchnerismo con el Frente Renovador), le permita una reelección a Macri". "Y estando Pichetto manejando un Congreso, será más dialoguista y puede llegarse a hacer transformaciones estructurales de fondo", sostuvo otro empresario industrial.

Otro de los participantes de las reuniones de poder más concentrado del país admitió "reuniones con secretarios generales de gremios importantes", en donde coincidieron que "el país necesitaba hacer las reformas", pero le dejaron claro que ese consenso sólo se iba a plasmar "solamente si era impulsada por peronistas".

"Pichetto puede entenderse muy bien con los gremios para hacer las reformas estructurales", festejó el dueño de una fábrica industrial, que sin embargo aclaró que "una reforma laboral no significa quitar ningún derecho sino aggiornar la relación laboral para que pueda ser más productiva sin afectar en lo más mínimo la masa salarial ni los derechos, sino trabajando de otra forma que sea más productiva, como se trabaja en el mundo".

Nuevos esperanzas corren en el mundo del empresariado local.