Especial desde Washington D.C.

Antes de que el equipo económico emprendiera el regreso de Washington casi sin pronunciar palabra ante la prensa argentina, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, se mostró en desacuerdo con los funcionarios del Fondo Monetario que sostuvieron que el país debe acostumbrarse a convivir con vaivenes del dólar. También defendió la decisión del presidente Mauricio Macri de anunciar esta semana un paquete de medidas para contener los precios hasta las elecciones.

—¿El acuerdo de precios que va a anunciar el Presidente implica que fracasó el intento de bajar la inflación solo con tasas de interés altas?
—Eso significa que esas medidas de política monetaria tardan en tener un impacto en el nivel de precios. Como nosotros somos conscientes de que este camino es un camino muy difícil para una parte importante de los argentinos y entendemos que tenemos que tomar algunas medidas para aliviar ese difícil tránsito hacia poder domar la inflación, las tomamos.

—¿Para domar la inflación hace falta que el dólar esté estable?
—Claramente hay una correlación importante en la Argentina entre la volatilidad del dólar y la volatilidad de los precios. Está claro que sí.

—El encargado para América del FMI, Alejandro Werner, dijo que hay que acostumbrarse a los vaivenes del dólar y que sus aumentos no tienen por qué generar inflación.
—Claramente en la Argentina eso opera distinto a como opera en otros países, porque en los momentos de crisis, la Argentina tiende a dolarizar su cartera.

—¿El Fondo entiende eso?
—Yo creo que después de tantos años que nos viene ocurriendo lo mismo, es esperable que se entienda. Pero claramente coincidimos en que la madre del problema de la inflación, y agregaría de los males en general de la economía argentina, arranca con los desequilibrios de las cuentas públicas.