El presidente del BCRA, Guido Sandleris reconoció, tal como adelantó BAE Negocios, que la oferta de divisas esperada para este año es de sólo u$s15.000 millones, mientras que los privados proyectan una potencial demanda de más de u$s20.000 M en un escenario de estrés cambiario. En un intento de disciplinar al mercado, la autoridad monetaria decidió volver a cambiar el programa y congelará las bandas de la zona de no intervención y de esa manera desactivará la actualización mensual prevista en el plan original.

En concreto, Sandleris presentó dos nuevas medidas que volvieron a cambiar el programa monetario y cambiario, apenas un mes después de las modificaciones del 14 de marzo:

1. Fijó hasta fin de año los limites de la Zona de No Intervención (ZNI) en el nivel de hoy. Pasa a tener un límite inferior de $39,75 y uno superior $51,45.

2. Hasta el 30 de junio, si el dólar cae por debajo del nivel inferior, el Central no comprará divisas.

El achatamiento de las bandas permite que la potencial devaluación hasta alcanzar el techo se modere. Y una vez en el techo podrá intervenir con u$s150 M diarios, en lugar de los u$s60 M con los que puede hacerlo dentro de las bandas, tal lo acordado con el FMI. Con el nuevo esquema, la devaluación necesaria para llegar al techo es de 20%.

Hasta llegar al techo, el tipo de cambio tiene un margen de devaluación del 20 por ciento

El anunció generó sorpresas. El esquema monetario había sufrido cambios tan sólo un mes atrás, el 14 de marzo. Justamente aquel día la decisión comunicada por Sandleris fue una baja de la actualización de las bandas, que pasó de 2% mensual a 1,75%. Ese mismo día, el presidente del BCRA sostuvo: "Vamos a bajar la inflación sin atajos, sin acciones que rinden en el corto plazo pero que son insostenibles y dañinas en el mediano plazo. Un atajo usual ha sido bajar la inflación congelando el tipo de cambio".

El Grupo SBS, que hasta septiembre del año pasado era comandado por el actual vicepresidente del BCRA, Gustavo Cañonero, consideró que las medidas anunciadas dan cuenta de la preocupación por la dinámica cambiaria: "El BCRA dejó otra vez un mensaje confuso en relación al funcionamiento del esquema monetario, aunque su accionar volvió a reforzar nuestra percepción respecto de que el tipo de cambio es el único objetivo de política para este año".

El presidente del Central confirmó los números que adelantó BAE Negocios en su edición de ayer: la oferta de divisas para evitar una devaluación de 20% que lleve al dólar hasta el techo de la ZNI será, según sus cálculos, de u$s15.000 millones. Argumentó: "El Tesoro subasta u$s9.000 millones totales. Además Argentina pasó de déficit comercial a superávit comercial. El superávit comercial privado para este año será de u$s5.000 millones".

El problema aparece por el lado de la demanda. Desde el equipo de Research del BBVA Francés estiman que, entre Letras del Tesoro en pesos y plazos fijos, el total dolarizable, en caso de pánicos, es de u$s20.000 M. La consultora LCG y el CESO consideran que sumando remisión de utilidades y fuga se puede llegar a u$s27.000 millones. Una cuenta que no da.