En medio de los cuestionamientos de la Unión Industrial Argentina (UIA) y varias cámaras asociadas por la apertura para el ingreso de productos extranjeros, el Gobierno dio la respuesta menos esperada y desde Brasil. El subsecretario de Comercio Exterior del Ministerio de la Producción, Shunko Rojas, dijo en un seminario que en temas como normas técnicas, "hay que trabajar con objetivos de tiempos y metas concretas, y no quedarnos sólo en anuncios y en la foto", con lo cual dejó en claro que no habrá una serie de medida en el corto plazo.

Rojas disertó el lunes pasado en San Pablo frente a empresarios del sector automotriz, sobre temas regulatorios. También estuvo presente el embajador argentino en Brasil, Carlos Magariños. La política oficial va en linea con los pedidos del FMI y el Banco Mundial, que en colaboración llamativa del Ministerio de Producción, presentó un informe hace meses donde recomendó al Gobierno la eliminación de las licencias no automáticas, la reducción de aranceles, y armonización de estándares técnicos con socios comerciales.

En otra serie de prioridades, en el segmento de la competencia, el BM plantea mejorar el control de fusiones y mayor eficacia en la política anti-cartel, reformas pro-competencia en sectores de servicios de insumos clave, y enfrentar barreras burocráticas que limitan la competencia. La meta del Gobierno de desregular cada vez más el comercio exterior, con un "apagón" estadístico importante del Indec, avala un documento de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en el cual el país figura como una de las economías más abiertas del mundo, ocupando el lejano puesto 47 muy por debajo del líder Estados Unidos y hasta de su principal destino exportador, Brasil.

De acuerdo con el organismo internacional, la Argentina posee solamente 706 barreras no arancelarias en la actualidad, muy lejos de las 5.356 de los Estados Unidos; las 2.771 de China; las 2.406 de Brasil, el mayor socio comercial del país y con el cual se debaten estos ejes; y las 2.106 de la Unión Europea, un punto que debería ser abordado en forma urgente en la negociación con el Mercosur. Luego de que el Gobierno decidiera eliminar 314 licencias no automáticas a las importaciones a comienzos del año, el Banco Mundial expresó su apoyo a la medida, y pidió la reducción de aranceles externos.

De acuerdo con la Fundación Pro Tejer, "mientras el G20 pide facilitar el comercio, sus integrantes aplican más de la mitad de las 48.095 medidas no arancelarias que obstruyen el comercio global. El sector textil mundial, considerado como un sector protegido, sólo es afectado por el 2% de las medidas no arancelarias. Argentina sólo tiene 9 medidas sobre su sector textil, que representan el 1,3% de sus medidas totales".

Mientras tanto, la UIA espera ser recibida por el ministro de Producción, Francisco Cabrera, para saber si el funcionario apoya el "cerrojo" a los datos de importaciones que anunció el Indec. Fuentes de la entidad incluso señalaron que "hay funcionarios que nos dicen que desistamos de pedir medidas anti-dumping porque van a demorar mucho en salir". Más aún ahora, cuando los datos oficiales no permiten detectar casos de competencia desleal.

noticias relacionadas