Recién dentro de 15 días habrá una evaluación precisa de las responsabilidades por el histórico apagón del domingo pasado y se sabrá si el Ente Nacional Regulador de la Electricidad ( ENRE) aplica alguna sanción a las empresas implicadas. Antes, en 24 o 48 horas, se conocerán los primeros resultados de la evaluación elaborada por Cammesa a partir de los datos aportados por Transener, la transportista que opera la línea donde se originó el colapso.

"Hasta no tener el resultado, no podemos determinar las responsabilidades. Hay que saber qué equipos fueron responsables", dijo el subsecretario del Mercado Eléctrico, Juan Luchilo, ayer en una rueda de prensa. Transener, la firma controlada por el holding de Marcelo Mindlin que opera el 85% de las líneas de alta tensión, está en el centro de la escena, aunque también se investiga a sus proveedoras y las otras firmas de la red eléctrica. Si bien aún no se descartó la posibilidad de un sabotaje, no forma parte de las principales hipótesis oficiales.

En medio de las controversias por las decisiones oficiales que podrían haber agravado la falla de origen (ver aparte) y luego de las críticas de especialistas sobre la desregulación del sistema de transporte eléctrico, Luchilo admitió que "un resultado posible del análisis es que haga falta ajustar los mecanismos de control del Estado".