Si bien es cierto que la política monetaria actúa con rezagos, la verdad es que entre las explicaciones de porqué no logró desacelerar la inflación hay un problema muy serio, que es la falta de confianza que el Gobierno no ha resuelto con su conducción de lo monetario. Por eso discrepo con la actual política del Central: nos va a llevar a pagar un costo mayor al necesario en términos de producción y de empleo.

Hay que ser categórico en esto: el BCRA tiene que dejar de emitir Leliq. No puede seguir emitiendo deuda. Lo que hace cuando emite Letras es decir: "Voy a emitir más pesos en el futuro". Y cuando aumenta mucho más la tasa y endurece la política está diciendo: "Voy a emitir mucho más".

La actual es una fase muy delicada. Llegó el momento en el que el BCRA vuelva a hacer lo que hace un Banco Central: regular el mercado monetario, regular a los bancos, definir cómo se manejan los requerimientos de reservas. Hay que quitarle la potestad de emitir deuda y hay que hacerlo ya. No puede seguir prometiendo que emitirá moneda en el futuro.

Lamentablemente, el costo de esta política monetaria sobre la economía va a seguir siendo desproporcionado. Y eso en el marco de un tremendo problema de credibilidad que no se soluciona con más tasa porque el problema es la demanda de pesos. Los aumentos de la tasa dejan de ser efectivos y el mecanismo termina siendo perverso.

*Ex secretario de Finanzas