Fue la gran novedad de la semana pasada: la expectativa de inflación de analistas y la calle superaba el techo de la meta planteada en el acuerdo con el FMI y llegaba a una de 35%. El dólar viaja rápido y ya se trata de noticias viejas: no quedan esperanzas de que la interanual de diciembre esté en ese nivel y se espera una de 40%. Una vuelta a los niveles máximos del 2016. Crece así el impacto sobre los salarios, el consumo y la actividad.

El analista financiero, Christian Buteler, dijo: "Hoy a la inflación la veo más cerca de 40% que de 35%". Coincidió el economista de ACM, Guido Lorenzo: "Ya la tenemos en 40%. Se abandonó el plan que estaba en el reporte del FMI sobre el acuerdo stand by, salvo la meta fiscal. Debería aparecer un nuevo documento donde las autoridades replanteen un escenario más probable para generar algo de certidumbre, que es lo que falta hoy y por eso el precio se dispara".

El reporte del FMI sobre el acuerdo stand by planteaba metas claras: la inflación interanual no debía superar el 32% en 2018 y el déficit fiscal el 2,7%. Hasta la semana pasada la de inflación aun tenía sentido. Hoy sólo queda en pie la fiscal y pareciera haber dos modelos de respuesta acerca de lo que debería hacer el BCRA con la imparable corrida, que muestra no entender de gestos simbólicos. De hecho, ayer el presidente Mauricio Macri anunció, aunque con pocos detalles, que se había acordado un adelanto de los desembolsos del FMI para cumplir con el programa financiero 2019. Y eso no alcanzó para contener al dólar.

Uno de los modelos de respuesta es "resignarse". El dólar se va a disparar y la inflación va a trepar a niveles récord, golpeando al salario (hoy el Indec publica el Índice de Salarios de junio, número que promete ser complicado), al consumo y a la actividad económica, y no hay forma de evitarlo.

El director de Eco Go, Federico Furiase, expresó en esa línea: "En este escenario donde el mercado te sigue corriendo, hay que bancarse el costo de un equilibrio con dólar e inflación más altos e ir pensando en un plan de estabilización más serio. Tenés que bancártelo al costo de mayor dólar e inflación. La meta de inflación a esta altura ya no importa, sólo la fiscal".

El otro modelo de respuesta sostiene que ya no se trata de dar mensajes simbólicos respecto a la capacidad de saldar deuda sino de frenar la corrida. En ese sentido, el director de PxQ, Emmanuel Álvarez Agis, afirmó: "Esto no tiene que ver con el programa financiero o con el default. Es un problema de la cuenta capital. Es una corrida. Tienen que parar la corrida. Pueden anunciar u$s200.000 millones del FMI y el problema es el mismo, si no los podés vender es lo mismo a que te den cero". Coincidió Buteler en que "es necesario vender más dólares, si alguna vez te decidís de verdad a frenar la brutal suba del tipo de cambio, que es de 80% en 12 meses, tenés que utilizar todas las herramientas: venta de dólares, tasa, futuros y encajes".

Los costos de la suba del dólar, que ahora genera preguntas sobre cuál será su techo, están claros. Lorenzo afirmó: "Los que piden intervención están pensando en morigerar los efectos sobre inflación, salarios y actividad. Pero la verdad es que no me parece que se pueda frenar esto. Lo mejor es dejarlo correr porque es inevitable". Una inflación a niveles récord que ya luce así: inevitable.