Por su mayor ponderación en la canasta del IPC, los que más traccionaron en agosto fueron los alimentos y bebidas no alcohólicas, con una suba de 4,5%. Para septiembre se espera que ese rubro sea el que lidere la nueva aceleración a una inflación cercana al 6%. Esta aceleración inflacionaria marca una diferencia con las anteriores: el congelamiento de naftas y tarifas, modera las subas.

Desde ACM destacaron que la baja del consumo también amortigua a los precios y detallaron: "Los rubros con mayor aumento en agosto fueron Equipamiento y mantenimiento del hogar (6,1%) producto del gran componente importado que presentan dichos productos, seguido por Salud (5,2%) por el segundo tramo de la suba de las prepagas, que en este caso fue de 6%. Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles subió 2,1%, muy por debajo del nivel, en parte por el congelamiento de tarifas, sumado al congelamiento de los combustibles".