El proyecto de reforma previsional no contempla la pérdida del poder adquisitivo del haber jubilatorio que llega al 16% en los últimos dos años y las modificaciones propuestas por el Senado “no son significativas”, según un estudio privado difundido hoy.

El trabajo del Estudio Jurídico Sobral-Tróccoli, especializado en derecho previsional, advirtió que la comisión del Senado “no discutió la pérdida del poder adquisitivo sufrida por las jubilaciones en 2016 y 2017, y que no llegó a recuperarse”.

Explicó que en el 2016 “la inflación fue de 41% y las jubilaciones subieron 31,8% y en el 2017 recuperaron poder adquisitivo, sin embargo, quedaron rezagadas en 6%”.

El estudio criticó también que los senadores “no plantearon ningún reparo en que el aumento de marzo refleje sólo lo sucedido en el tercer trimestre de 2017, dejando una distancia entre la medición de las variables y la suba de las jubilaciones que resulta injustificable”.

Agrega que la forma de actualización de haberes corregida por la propuesta del senador Miguel Angel Picheto, que contemple un 70% el Índice de Precios al Consumidor (IPC) y 30% de la variación trimestral de la Remuneración Imponible de los Trabajadores Estables (Ripte), “no es necesariamente mejor” que la actual, si se consideran tramos cortos de tiempo. 

Según demuestra tomando los últimos cinco años, la movilidad el estudio señala que la anterior fórmula tomando solamente la inflación “superó al modificado por el Senado” y da 2% menos que la propuesta por el gobierno.

Al calcular la aplicación de la nueva fórmula desde el inicio de la Ley de movilidad el método propuesto por el Senado “arroja cifras mejores”, según el estudio.

Explica que “midiendo tramos pasados de más de 10 años el cálculo “da una diferencia de 0,7% por año a favor de la modificación propuesta por Picheto”.

Señaló que el cambio de la fórmula “quita un aumento de $20 y da uno de $65, sin reparar la pérdida del poder adquisitivo sufrida en 2016”.

“El año que viene se espera que las remuneraciones recuperen algo del poder adquisitivo perdido por lo que podría tener una influencia mayor en la fórmula, alrededor del 1,5% para el año 2018, es decir $140”, añade el estudio.

Explica que el cobro del 82% del Salario Mínimo Vital y Móvil para los jubilados con 30 años de servicio “no resulta una diferencia significativa con el valor actual" y sostiene que ese valor está por debajo de lo el Indec estima debajo de la línea de pobreza.