Finalmente llego el día en que nuevamente un presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), en este caso Luis Miguel Etchevehere llega al Ministerio de Agroindustria, algo que no se daba desde 1933. El productor devenido en empresario adelantó que su gestión no quedará atrás respecto de los ajustes que ya se vienen dando en otras áreas del Gobierno, anticipando que habrá despidos en los organismos que dependen del cartera agropecuaria.

Según un informe del Ministerio de Modernización, organismos que dependen de Agroindustria como son el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) y el Instituto Nacional del Tecnología Agropecuaria (INTA) tienen aproximadamente 1.370 empleados de más.

Ante la pregunta de la prensa y respecto del temor de los trabajadores de ambos organismos, el flamante ministro adelantó que todo se dará “en un marco de transparencia, eficiencia y austeridad” aunque sostuvo también que son áreas “claves” para el país y los productores.

Según fuentes oficiales y sólo en el caso del INTA, Modernización baso sus números finales en las sedes ubicadas en Pergamino y Castelar, en esta última apenas tomos algunas áreas que se desarrollan dentro del predio, a partir de ahí fundamentó su ajuste sin tener en cuenta las demás zonas que hay en todo el país.

Por otro lado Etchevehere adelantó que sus tres ejes de gestión se basará en: disminuir la burocratización, formar mesas de competitividad y abrir más mercados. Aunque también reconoció que su trabajo depende en parte de lo que el gobierno viene haciendo en materia de: inflación, infraestructura, pacto fiscal para disminuir impuestos aunque Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe aumentaron el inmobiliario rural y por último, los acuerdos comerciales entre la UE y Mercosur.

Respecto de las leyes que necesita el sector, el ministro resalto varios proyectos. Uno de ellos es el de semillas. Hace poco más de un año el entonces presidente de la SRA era uno de los más combativos a la hora de rechazar los análisis y cobros en los puertos motorizado por Monsanto. Hasta llego a decir que la empresa norteamericana “no tiene la patente por la soja Intacta RR2 PRO tal como informó oportunamente el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INPI), en mayo pasado”. Ayer afirmó “que si bien en su momento se plantaron controversias. Hoy se generaron confianzas, se vieron los puntos en común y se bajaron los decibeles”. Que cambio.