El desplome que sufrieron hoy las acciones de Facebook debido a la filtración de datos personales de 50 millones de usuarios terminó provocando un descenso generalizado de los mercados de todo el mundo, en particular en los papeles del sector tecnológico.

El índice industrial Dow Jones de la Bolsa de Nueva York llegó a perder casi 2%, aunque al cierre terminó cediendo 1,35%; en tanto el Nasdaq, que mide el desempeño de los valores tecnológicos, retrocedió 1,84% tras perder casi 2,5% a media rueda.

En el caso del S&P 500, la pérdida al final de la jornada fue de 1,42%.

Todo comenzó al conocerse que los datos personales de unos 50 millones de usuarios de Facebook había sido utilizados de manera ilegal por una consultora política, lo que determinó un hundimiento de la acción de la tecnológica hasta 8,1%, desde donde se recuperó para cerrar con una pérdida final del 6,69%.

Lo ocurrido con esta firma líder golpeó a las acciones de otras tecnológicas, una tendencia que se agravó en el caso de Europa al conocerse desde Bruselas que la Unión Europea (UE) está elaborando un nuevo “impuesto digital” sobre los ingresos de las industrias líderes.

En el caso de Gran Bretaña, el grupo local Micro Focus se hundió en Bolsa hasta el 46% después de que se hiciera público un informe que muestra una caída de su facturación futura.

Por otra parte, tanto en Estados Unidos como en Europa, la política monetaria de la Reserva Federal y del Banco Central Europeo (BCE) están adelantando un muy probable endurecimiento de sus hasta ahora flexibles orientaciones de liquidez y tasas de interés.

Mañana y el miércoles, la Fed estará realizando su primera reunión bajo la dirección de su nuevo presidente, Jay Powell, quien el pasado 5 de febrero reemplazo en el cargo a Janet Powell. Los mercados observan con extrema atención y nerviosismo las resoluciones que surgirán de ese encuentro, aunque todos descartan que, como mínimo, la Fed incrementará en un cuarto de punto porcentual la tasa prime. La gran incógnita, sin embargo, sigue y seguirá siendo si la Reserva aumentará tres o cuatro veces la tasa a lo largo del presente año.

Las Bolsas de Europa sufrieron, al igual que la de Estados Unidos, una baja general. El índice FTSE 100 de la de Londres tuvo una caída del 1,69%, mientras que la Bolsa de París vio descender su índice CAC 40 en 1,13%.

En Frankfurt, por otro lado, el índice DAX perdió 1,39%, destacando más positivamente el comportamiento de las acciones en la Bolsa de Madrid, donde el índice IBEX35 retrocedió 0,99%. En Zurich, las acciones perdieron 0,80%, mientras que el índice OMX de la Bolsa de Estocolmo cayó 1,66%.

Finalmente, en el Lejano Oriente, que siempre opera y cierra horas antes de la apertura de las Bolsas occidentales, los resultados fueron mixtos en las principales de ellas. El índice Nikkei de la Bolsa de Tokio descendió 0,90%, mientras que el índice Hang Seng de la Bolsa de Hong Kong trepó levemente, un 0,04%.