Mientras fondos especulativos presentaban una demanda por US$6.100 millones en Londres, la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York fallaba hoy a favor de la Argentina en una demanda encabezada por otros cinco fondos buitre, en reclamo del pago de una supuesta deuda por US$70 millones.

El reclamo impulsado por los fondos especulativos Attestor Value, Bybrook Capital, Bybrook Hazleton, Trinity Investment y White Hawthorne, basado en el Bono Cupón PIB, alcanzaba también a los intereses actualizados de tres años.

Según analistas de mercado, el rechazo constituye una buena señal para la Argentina. Y es que a los demandantes ahora sólo les queda como opción ir a la Corte Suprema de los Estados Unidos, con altas chances de que el máximo tribunal rechace el caso.

Las demandas presentadas en el exterior por el Cupón PIB ya suman unos US$800 millones, más intereses, estimó el consultor de mercados Sebastián Maril.

Aunque el país ya logró reducir el número de litigios en forma considerable, aún quedan más de US$6.000 millones por resolver.

Entre ellos se encuentra una demanda de US$84 millones, iniciada por Aurelius en Estados Unidos, anunciada a principios de este año y presentada en agosto. 

Por su parte, ACP Master, Capital Partners y Novoriver, que tienen en total US$1.700 millones en bonos atados al crecimiento de la economía argentina y demandan US$273 millones en compensación, dijo Maril.

En Londres también

Otros fondos especulativos como Palladian Partners LP, HBK Master Fund LP y Hirsh Group LLC aseguran que poseen US$6.100 millones en valores denominados en euros vinculados al PIB y demandaron a la Argentina ante el Tribunal Supremo de Londres.

Los datos cuestionados por los bonistas corresponden a 2013, durante la gestión de Cristina Kirchner.

Los fondos de cobertura dicen que el país intentó engañar a los inversores, ya sea voluntaria o accidentalmente, al publicar estadísticas inexactas del PBI. En sus presentaciones judiciales, los fondos señalan que el gobierno argentino manipuló las estadísticas económicas en el pasado, señalando los cambios realizados en los datos oficiales de inflación en 2007 que redujeron los pagos a los tenedores de bonos.

Según los fondos europeos, el crecimiento anualizado del PIB durante los primeros tres trimestres de 2013 fue del 5,6% y, sin una contracción económica importante en el último trimestre, los bonos debieron recibir un reembolso significativo.

El conflicto surge porque en ese año, la Argentina reformuló la manera en que calculaba el crecimiento del PIB, y publicó cifras más bajas de las esperadas y por debajo del porcentaje necesario para activar el pago a los bonistas.

En 2016, el gobierno de Mauricio Macri acordó pagar US$4.650 millones a los fondos para distender las relaciones con los inversores internacionales pero las demandas continuaron.