Por la inestabilidad de la economía y el "dramático" debilitamiento de las expectativas de crecimiento, la agencia de calificaciones Fitch bajó a "negativa" su perspectiva para la deuda argentina.

"La intensa inestabilidad macroeconómica en 2018, marcada por una gran depreciación del peso, ha debilitado dramáticamente las perspectivas de crecimiento en el corto plazo", señaló la calificadora, que confirmó la nota de la deuda soberna local de largo plazo en moneda extranjera en "B".

Fitch advierte que la perspectiva de recuperación económica de Argentina en el mediano plazo no está clara y destaca que si bien el nuevo régimen monetario que comenzó a implementar el Banco Central a principios de octubre tuvo éxito para respaldar al peso argentino, su prueba de fuego será cuando la entidad intente bajar las tasas de interés.

En mayo pasado, la agencia ya había recortado la perspectiva de los bonos soberanos de nuestro país de "positiva" a "estable".

Fitch espera que la actividad económica argentina caiga 2,7% este año y 1,7% en 2019. También prevé una inflación del 47% en 2018 y del 27,5% en 2019.

Apenas dos meses atrás, en septiembre, la calificadora proyectaba que el PBI bajaría un 2,5% este año y que la inflación sería del 40 por ciento.

La agencia además plantea dudas sobre la disponibilidad de financiamiento del mercado una vez que se agoten los fondos del FMI, lo que implica un riesgo para la sostenibilidad de la deuda soberana. Por ahora, sin embargo, destaca que la reciente ampliación del crédito stand by del Fondo lo ayudará a cubrir completamente sus necesidades de financiamiento hasta fin del año que viene.

También confía en que el Gobierno logrará cumplir con su meta de reducción del déficit fiscal en 2019 pero indica que la consolidación fiscal presenta un panorama "incierto" en los próximos años.

"Después de 2019, las perspectivas de una mayor consolidación fiscal, recuperación económica y restauración del acceso al mercado externo son inciertas y es probable que sean sensibles al resultado de las elecciones", afirma el informe de Fitch, que además anticipa que es probable que la inversión privada permanezca "cautelosa" en medio de la incertidumbre macroeconómica y política.