Los industriales confirmaron los temores por la política antiinflacionaria que decidió tomar el Banco Central: ante la falta de disciplina de los precios, subió la tasa de interés, a la par que anunció el fin de los créditos subsidiados para la producción fabril. Empresarios de distintos sectores alertaron que las medidas desalentarán la inversión y pondrá en situación de “quebranto” a las pymes fabriles. La UIA lo había adelantado la semana pasada cuando el jefe del Central visitó la entidad. Allí también quedó confirmada la decisión de eliminar subsidios para acelerar una libre oferta de créditos de los bancos privados.

“Nos van a subir las tasas de los créditos y, en combinación con la caída del consumo, nos dejará expuestas a una segunda crisis en menos de dos años”, se alarmó un empresario del rubro alimenticio. La CGERA también cuestionó la decisión del BCRA.

“Si bien puede tomar cualquier decisión para manejar la inflación o la base monetaria, el alza de tasas perjudica a las pymes porque se encarece el crédito y hará que haya menos inversión y, por consiguiente, menos actividad económica”, se quejó el presidente de la entidad, Marcelo Fernández.

Fermani calificó las medidas de “un nuevo golpe a la base industrial de Argentina”

Las medidas monetaristas generan “incertidumbre” en los planes de negocios “en momentos donde podemos apostar a invertir para levantar la producción, donde tenemos problemas y tenemos que tomar créditos para palear la crisis o estamos cerca del medio aguinaldo donde las empresas vamos a tratar de mantener la línea para pagar aguinaldos y vacaciones”.

El presidente de la Cámara de Industrias Ópticas, Norberto Fermani, sostuvo que las medidas son “un nuevo golpe a la base industrial de Argentina” ya que “es como a un enfermo que tiene fiebre, seguir dándole cada vez dosis más altas de antifabriles”.