No hubo llantos en la reunión entre el Gobierno y la cúpula de la UIA. Los industriales se fueron más contentos de lo que estaban hace cuando semana cuando el ministro de Producción, Francisco Cabrera, los trató de "llorones".

Luego de los cruces entre los funcionarios y los industriales llegó la paz. El jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el ministro recibieron al presidente, Miguel Acevedo, y sus dos vicepresidentes, Daniel Funes de Rioja y Luis Betnaza, en la Casa Rosada.

Fue un encuentro más largo de lo previsto, analizaron desde Balcarce 50 como dato positivo. Los tres empresarios bajaron el tono de confrontación que comenzó la semana pasada con las declaraciones de Cabrera, incluso aplaudidas por Macri.

El Presidente no participó de la reunión, que se concretó rápidamente para diluir las críticas económicas al gobierno por parte de un sector como la UIA. Macri estaba a pocos metros recibiendo en su despacho a la presidente de Croacia, Kolinda Grabar-Kitarovic, pero antes habló con Cabrera y le ratificó "su compromiso con la industria" .

Para el Gobierno, "no había problema y sigue sin haberlo" con los industriales. Así la Casa Rosada trató de evitar que la bola de nieve de críticas contra la apertura de las importaciones y el estancamiento de varios sectores. Después de la reunión, Cabrera destacó que "hubo coincidencias" para trabajar a futuro, pero no aclaró cuales fueron.

Sobre el tema de las importaciones, el ministro tuvo una visión muy particular y diferente a la que se venía escuchando del sector industrial. "Las importaciones están por debajo de años anteriores. Las importaciones hacen bien a la industria", explicó Cabrera a los periodistas.

Uno de los puntos en los que se pusieron de acuerdo es que seguirán analizando los problemas en mesas sectoriales, como lo vienen haciendo desde el inicio de la gestión. Macri le comunicó al ministro de Producción que quiere participar de esas reuniones. La decisión de sumarse a las mesas de trabajo fue comunicada también a los tres industriales. Acevedo planteó tener una mirada más cercana de la industria y "no pensar tanto en el largo plazo". En la reunión, la UIA habló de los sectores golpeados como el calzado, las textiles y el papel, de los que el Gobierno tomó nota y convocará a reuniones. El Ejecutivo no se olvida que hay empresarios que decidieron invertir y otros no. De ahì vinieron las críticas a algunos industriales. Ayer se resaltó las inversiones de muchos empresarios que apostaron al país. El ejemplo fueron las automotrices.

Después de la frase de "llorones" de Cabrera, la UIA había bromeado que iba a ir a la reunión con un paquete de pañuelos. "Si trajimos pero no los sacamos, no hizo falta", aclaró el hombre de la aceitera General Deheza. Finalmente, el encuentro sirvió para descomprimir la tensión.