Con una inusual expectativa, alimentada por el sorpresivo cambio en la metas de inflación decidido en la Casa Rosada, el Banco Central recortó ayer 75 puntos básicos la tasa de referencia, cuando el mercado había descontado una baja de entre 150 y 200 puntos básicos. Así, después del primer recorte en 13 meses, el centro del corredor de pases quedó ubicado en el 28% anual y el Central dejó en claro que la decisión fue motivada por el cambio en las metas de inflación, pero que no ve signos tan concretos de baja de inflación como para que el recorte sea tan pronunciado como hubiesen preferido desde el Ejecutivo.

El comunicado redactado por el Comité de Política Monetaria en el que justificaron la baja en la tasa tiene un párrafo que da indicios del gradualismo que aplicarán y que incluye un mensaje implícito para Balcarce 50. "Naturalmente, si se busca una menor velocidad de desinflación que la planeada originalmente, corresponde un sendero de política monetaria menos contractivo que el que antes se preveía. Pero esa moderación en el sesgo contractivo sólo podrá sostenerse en el tiempo en la medida en que la evolución de la desinflación sea compatible con la trayectoria buscada", escribió el comité conformado por Federico Sturzenegger, Lucas Llach, Demian Reidel, Mariano Flores Vidal, Andrés Neumeyer y Agustín Collazo, que suele analizar en detalle y debate cada palabra utilizada.

La lectura que hace Santiago López Alfaro, socio de Delphos Investment, es que "en ese párrafo hay un fuerte mensaje al Poder Ejecutivo: les dice ustedes cambiaron la meta, pero todavía el timón de la política monetaria lo tengo yo (el BCRA) y hasta que no vea que la inflación caiga no voy a bajar fuerte la tasa".

Para Federico Furiase, director del estudio Eco/Go, al aplicar el recorte de forma muy gradual el Central está dando la señal de que la relajación del sesgo contractivo de la política monetaria esta condicionado a que el proceso de desinflación este alineado con la meta del 15%. "El BCRA estaba entre la espada y la pared: tenía la presión para bajar las tasas, pero al mismo tiempo no tenía tanto margen desde el lado de las expectativa de inflación y de la presión sobre el dólar, sobre todo cuando uno tiene en cuenta el calendario de aumento de tarifas que hay por delante", señaló.

En el comunicado, el Central también señaló que según el REM "la inflación esperada para 2018 aumentó de 16,6% a 17,4%" y "para 2019 la expectativa de inflación creció de 11,3% a 11,6%", aunque destacó que "en la inflación núcleo, en la visión del BCRA el proceso de desinflación se ha encarrilado a lo largo del último semestre".

López Alfaro, que anticipaba un recorte de 0,75%, comentó: "Es verdad que hubo un cambio de metas, pero la inflación no está como para bajar la tasa tan rápido. Estas reuniones son quincenales así que puede ir bajando cada 15 días".

Ramiro Castiñeira, Economista jefe de Econométrica, no pone el acento en el nivel de las tasas y señala que el BCRA "se metió sólo en la trampa" de intentar contener la emisión monetaria con mayores tasa de interés. "Generaba una suba en la tasa y la inflación nuca cortó", sentenció. "El secreto no es cuánto bajan las tasas sino también a cuánto crecen los agregados monetarios. Uno puede tener la tasa de interés alta, pero si no se frena la creación de dinero no se contiene la inflación", explicó.

Hoy, dólar en baja

Para hoy, todos los analistas consultados coinciden en que el dólar abrirá en baja, ya que el mensaje del Central de que la baja de tasas será gradual alentará el desarme de carteras dolarizadas y el traspaso a activos en pesos. Ayer, de hecho, a media rueda, el mercado comenzó a apostar por una baja menor en la tasa y la cotización perdió fuerza, hasta cerrar 5 centavos por debajo del cierre previo. Muchos incluso especulaban con que alguien en el mercado contaba con información privilegiada, ya que no hubo ninguna declaración pública ni mensaje del BCRA que haga cambiar de expectativa a al mercado. Así, con un volumen operado de poco más de u$s605 millones, el precio mayorista perdió 10 centavos y cerró a $18,93, después de haber operado por encima de $19,11 antes del mediodía.

La cotización al público finalizó a $18,78 para la punta vendedora y a $19,28 para la vendedora, cinco centavos por debajo del cierre previo.

"Creo que va a bajar el dólar, sube la tasa de las Lebac, y se va a empezar a calmar un poquito las expectativas inflacionarias que están apareciendo en el mercado", comentó Fausto Spotorno, director del Centro de Estudios Económicos de OJF.

En la misma línea, Santiago López Alfaro destacó: "si la baja de tasa no es tan rápido como el mercado esta previendo, veo un dólar vendido e inversores aprovechando estas tasas un poco más altas de lo que el mercado preveía, con tasas de Lebac arbitrando un poco para arriba".