Los empresarios industriales, lejos de festejar una actualización del tipo de cambio, advirtieron que la volatilidad del dólar por encima de los $20 dejó un escenario de "incertidumbre" en el mercado manufacturero local, con costos en ascenso, menos competitividad a mediano y largo plazo, y un congelamiento de los planes de inversión. La queja apuntó al Banco Central y a la política del Gobierno central por aplicar una estrategia que beneficie al desarrollo del sector industrial.

Mientras desde la Casa Rosada reclamaron a los hombres y mujeres de negocios fabriles que inviertan para demostrar un clima positivo en la actividad económica del país, los empresarios enviaron señales de que el desembolso de dinero quedará "suspendido" para nuevos emprendimientos, y "supeditado sólo para el funcionamiento básico de las fábricas". Así lo revelaron fuentes de la UIA consultadas por BAE Negocios.

Etchegoyen: “Si el empresario no entiende y hay incertidumbre, estamos en problemas”

De hecho, hubo un cruce de puntos de vistas -aunque con una cómplice relación- entre el presidente de la UIA, Miguel Acevedo, y el secretario de Industria de la Nación, Martín Etchegoyen, sobre la forma de crecimiento del sector. "Si el empresario no entiende y hay incertidumbre, estamos en un problema", advirtió el ex UIA y actual hombre de confianza del ministro de Producción, Francisco Cabrera.

La respuesta fue a la afirmación de Acevedo, quien admitió que existe "incertidumbre" en el sector fabril a partir de la avanzada comercial de Estado Unidos y la Unión Europea y la falta de competitividad de las fábricas nacionales ante el "elevado" costo argentino. Por ese motivo apostó a reforzar los vínculos con el sindicalismo a partir de una mesa de diálogo debido a que "el empleo industrial no sube".

Los departamentos técnicos de la UIA preparan una serie de informes para complementar con "la realidad de las empresas" que el equipo presidencial de la entidad fabril recogió durante el paso por Santa Fe y Córdoba, y luego de haber escuchado a los bonaerenses de Uipba y Adiba. "Las cosas no están tan mal", afirmó uno de los dirigentes que participó de la recorrida, aunque otros advirtieron que "hay fábricas que trabajan al límite".

”Si la tasa no continúa en descenso, la inversión sin dudas será una utopía”, dijeron en UIA

En tanto, el Gobierno prometió acelerar el ritmo de los acuerdo con sectores atrasados en la recuperación de la actividad. Textil, marroquinería y calzado están sentados en una mesa de diálogo para aliviar la carga impositiva de su producción. Eso explicó la timidez de algunos dirigentes del sector que evitaron analizar los efectos no deseados de la actividad cambiaria.

Sin embargo, fuera de micrófono, admitieron que los costos de la materia prima ascendieron, lo que generó un aumento que dejó al borde del ahogo a las fábricas. Sucede que el traslado a precio "es mínimo porque el mercado ya no soporta nuevas remarcaciones de precios". "La rentabilidad está tan al límite que ya no es negocio seguir con algunos emprendimientos", se lamentó un dirigente industrial de la mesa grande de la UIA.

Otro aumento que disparó la suba del dólar fue el energético. En Córdoba, los industriales le trasladaron la "fuerte preocupación" al Gobierno, que conoce las penurias por la que atraviesa la actividad mediterránea. "Sabemos del problema, es grave y estamos trabajando con el gobierno de Córdoba para que se revea el impuesto provincial a la energía eléctrica y poder compensarlo por otro sector", le confió a este diario un funcionario de la Casa Rosada.

En el medio de la corrida de precios, los industriales se alertaron por el parate que se prevé de la baja de tasas de interés del BCRA a partir de la devaluación. "Necesitamos financiación para salir del estancamiento. Este dólar no sirve para exportar porque los costos se dispararon, y encima generó una contracción del mercado. Si la tasa no continúa en descenso para ser previsibles a mediano y largo plazo, la inversión sin dudas será una utopía", sentenció otro hombre fabril.