Los industriales reflotaron la intención de negociar puntos clave de la reforma laboral en convenios por sector para mejorar la productividad y recuperar actividad. El presidente de la UIA, Miguel Acevedo, reveló que apostarán por el modelo de conversación entre sindicatos y empresas en cada uno de los sectores productivos, de acuerdo a su realidad. El Gobierno respalda la iniciativa.

"La industria ya no pierde empleo, pero sí es cierto que la generación de nuevos puestos de trabajo está estancada", admitió Acevedo. Esta sentencia, que alivió a la administración de Mauricio Macri ante la crisis laboral del sector más retrasado de la economía local, confirmó las alarmas que off the record ya anticipaban los empresarios manufactureros: el crecimiento del 2017 y el esperado para este año será inocuo para la creación de empleo en el sector.

Acevedo confirmó que los empresarios respaldarán una negociación paritaria con posibilidad de renegociación si es que la pauta de inflación supera el 15% estimado por el Banco Central para el 2018. Esto no implica aceptar una cláusula gatillo sino que en caso que la inflación supere la meta están dispuestos a sentarse nuevamente a negociar. También dijo que cada sector evaluará la situación productiva para sobrellevar el aumento de los costos, que en algunas fábricas se encareció a partir de la devaluación del peso frente al dólar y los precios energéticos, entre otros temas.

"La decisión de la industria es producir y general trabajo registrado. Para eso es necesario trabajar entre sindicatos y patronales para lograr acuerdos de productividad que beneficien a todos. Nadie dice que los vamos a precarizar porque en la vida moderna eso es impensable", enfatizó el jefe de la UIA, que la semana pasada visitó Córdoba.

“La industria ya no pierde empleo, pero tampoco genera nuevos puestos de trabajo”

Allí, junto al secretario de Industria, Martín Etchegoyen, compartieron el análisis con un puñado de periodistas. El funcionario nacional venía de escuchar los conflictos que atraviesan las fábricas cordobesas con el encarecimiento del costo energético, en una combinación "fatal" con la falta de electricidad en el proceso productivo. "En dos meses, hubo 33 cortes", graficó uno de los participantes de la reunión que se realizó en la UIC.

El ex hombre de la UIA y hombre clave en el ministerio de Producción que conduce Francisco Cabrera señaló que existe un "modelo de conversación entre sindicatos y empresas de toda la cadena productiva para lograr renovar el proceso productivo".

Lejos de abandonar los conceptos de la reforma laboral, tanto Gobierno como empresarios insistirán con el concepto de bolsa de horas para compensar desniveles en la actividad industrial; mega acuerdos sectoriales o negociaciones chicas dentro de cada empresa. E incluso de incorporación de pasantes ad referéndum de contratación plena con términos de dos años.

"Es necesario revisar los acuerdos para generar más productividad. Por eso hay que hablar por sectores de acuerdo a sus realidades", afirmó Acevedo.

La UIA enfrenta, puertas adentro, realidades muy diferentes que impide un posicionamiento único. Mientras los denominados sectores sensibles atraviesan problemas de productividad, las economías regionales y el sector alimenticio sufren el achique del mercado interno que aplastó las ventas. Mientras que los sectores relacionados con la construcción, la energía y el agro son el corazón de la recuperación de la actividad.