Los economistas consultados coinciden, tal como lo anticipa el Gobierno nacional, que el ritmo de la inversión aumentará durante este año. Según las previsiones oficiales, hay perspectivas “extremadamente buenas en la construcción (ya que el auge de las hipotecas estimulará una mejora del stock de oferta de vivienda) y en los sectores de energía y transporte (donde se espera que los proyectos de PPP comiencen pronto)”, según cita el FMI a las autoridades argentina en su último informe del Artículo IV. Para Diego Giacomini, en tanto, “la inversión en terminos de PBI crecerá hasta 17 o 17,5% del PBI. Está por debajo de 22 o 23 del promedio de la región. Esa inversión va a ser el principal componente dinamizador el año que viene, pero si es esa cantidad no se puede pretender que traccione fuertemente la economía”. Martín Alfie agrega: “La inversión será el componente más dinámico de la demanda agregada, pero creemos que desacelerará su ritmo de crecimiento del 20% anual que muestra actualmente, debido a la reducción de la obra pública proyectada en el presupuesto que no será compensada por una aceleración de la inversión privada”. Por su lado, Mariano De Miguel afirma, sobre los proyectos de participación público-privada “que la intencion es buena y me da la sensación de que hay que apoyarlo, pero frutos en el corto plazo no creo que dé. Son buenas iniciativas pero yo no tendría como expectativa que aporten tanto en 2018”.