El presidente de Japón, Shinzo Abe, llegó a Buenos Aires con objetivos múltiples. Además de su participación en la Cumbre de Líderes del G20, abrió la puerta para futuras inversiones en infraestructura, firmó un acuerdo con el gobierno de Mauricio Macri para establecer condiciones de negocios y recibió para su país la presidencia del grupo. La próxima Cumbre del G20 será en junio en Osaka, cuando espera que la tensión global derivada de la relación entre Estados Unidos y China esté "más calmada". El primer paso que se dio en Buenos Aires en la cena entre Donald Trump y Xi Jinping abre la puerta para buscar un camino de entendimiento. Por lo pronto, Abe se limitó a transmitir su intención de respaldar la liberalización de la economía. "En la cumbre de Osaka deseo perseguir los objetivos de promover el crecimiento económico mundial y lograr una sociedad libre, abierta, inclusiva y sostenible", transmitió en el encuentro reservado de 20 minutos que mantuvo con el presidente Mauricio Macri, quien finalizó su año de presidencia en el G20.

Abe le dijo a Macri que Japón "apoya a Argentina ante la situación financiera y económica" que atraviesa -dijeron las fuentes consultadas por BAE Negocios- y que en ese contexto se avanzó en el tratado de promoción y protección de inversiones que se firmó el sábado en el Centro Cultural Kirchner (ver aparte).

" Japón está a la vanguardia de varios desafíos nuevos, como el envejecimiento de la sociedad, la energía y los problemas ambientales. Y desea tomar la iniciativa en los esfuerzos para superar estos desafíos que muchos países pronto enfrentarán en común. El crecimiento económico y las cuestiones sociales se abordarán simultáneamente mediante el uso de tecnologías innovadoras como la inteligencia artificial (IA) y la robótica", planteó.

El objetivo de avanzar hacia una economía "libre y abierta" fue reiterado por Abe en privado ante Macri, transmitieron los voceros del encuentro. Y cobra especial importancia si se tiene en cuenta que la declaración de Buenos Aires del G20 no incluyó menciones a las políticas proteccionistas de las potencias.

El próximo año pondrá en debate también uno de los tópicos que viene signando las cumbres, energías renovables y cambio climático. "En el campo de la energía y el medio ambiente, necesitamos ideas creativas para generar un ciclo virtuoso de medio ambiente y crecimiento mediante la introducción activa de la inversión privada. También deseo discutir la contribución del G20 en temas globales, como abordar el cambio climático y los desechos plásticos marinos", resaltó.

Como aspectos que completan la agenda, el gobierno de Japón buscará avanzar promover el desarrollo de bienes públicos internacionales, "indispensables para el crecimiento económico global, como la salud mundial".