Después del cambio en las metas de inflación decidido por la Jefatura de Gabinete, el Banco Central comenzó con el ansiado proceso de recorte en las tasas de interés que buscaba el Gobierno, pero de un modo mucho más gradual de lo que pretendían en la Casa Rosada, ya rebajó apenas 75 puntos básicos, llevándola al 28% anual. Mañana, cuando el Comité de Política Monetaria del organismo monetario vuelva a reunirse todo indica que reducirá el ritmo de recortes, y hasta incluso podría dejarla sin cambios, jaqueado por la inflación en alza.

Los analistas consultados por BAE Negocios difieren en la decisión que podría tomar el BCRA mañana, pero todos coinciden en que si se baja la tasa de referencia, será menor a la que aplicó el 9 de enero último. La fuerte inflación de diciembre (3,1%), que deja una inercia para los precios en enero es uno de los principales factores que le mete presión al Central, sumada a los recientes aumentos de naftas y los ajustes tarifarios que están decididos para los próximos meses.

"Mi escenario base es que el BCRA mantiene la tasa de referencia en 28% y un escenario alternativo es una baja testimonial de 25 o 50 puntos básicos", explicó Federico Furiase, de la consultora Eco/Go, y agregó: "si el Gobierno quiere anclar paritarias al 15% sin cláusula gatillo, entonces el BCRA no tiene margen desde el lado de la inflación para seguir bajando las tasas e impulsar al dólar mientras se suben tarifas, se negocian salarios y se remarcan precios al nuevo dólar".

Para Santiago López Alfaro, socio de Delphos Investment, el organismo monetario aplicará una baja de 50 puntos básicos, para llevarla al 27,5%.

Las pistas del Central

En el comunicado del 9 de enero, dio algunas pistas de sus próximos movimientos y dejó en claro que el proceso de recortes de tasas estará atado a la evolución de la inflación. "Esa moderación en el sesgo contractivo sólo podrá sostenerse en el tiempo en la medida en que la evolución de la desinflación sea compatible con la trayectoria buscada", aseguraron los miembros del Comité de Política Monetaria después de destacar que el BCRA será "cauteloso en la adecuación de la política monetaria al nuevo sendero de desinflación".

Cabe destacar que en ese mismo comunicado el Central destacaba que según los datos de alta frecuencia que ellos monitorean la "dinámica favorable (de la inflación núcleo) persistió a lo largo del mes de diciembre y en los primeros días de enero". Luego, un par de días después el Indec daba cuenta de un salto en ese indicador, que pasó del 1,3% de noviembre al 1,7% en diciembre, marcando el registro más alto desde junio.

El economista Gabriel Caamaño, de la Consultora Ledesma cree que el BCRA "debería mantener la tasa, por el nivel de inflación y por como están las tasas en el mercado secundario de Lebac y para seguir alineado con las Leliq".

Desde que lanzó las Leliq -las letras a 7 días exclusivas para bancos con las que busca reemplazar a los pases pasivos-, las entidades comenzaron a volcarse a ese instrumento y en menos de dos semanas ya creó un stock de más de $87.000 millones.

En tanto, Furiase considera que "vamos hacia un proceso de baja de tasas muy gradual y en cuotas, que permita sostener la demanda de dinero y alcanzar los objetivos buscados a través de la flexibilización de las metas de inflación: una menor tasa real requerida, un mejor tipo de cambio real para las exportaciones y un desarme gradual de Lebac que permita financiar parte del déficit fiscal y el crédito al sector privado en pesos".

Además, el economista cree que una buena coordinación entre los equipos económicos podría tener un impacto positivo sobre el crecimiento. "El equilibrio es delgado pero si esta coordinación entre el BCRA, Hacienda y Finanzas se da con ingreso de capitales y estabilidad en la demanda de pesos, podemos ir hacia un crecimiento algo más alto de lo que teníamos estimado (2,4% versus 2,1%) con algo más de inflación (19% o 20%) dado el mayor impulso del crédito al sector privado en pesos y las exportaciones".