“Desensillar hasta que aclare”, aún sin margen de maniobra resume la repercusión que tuvo en la CGT el proyecto de reforma laboral que disparó el Gobierno. Desde el triunvirato que integran Héctor Daer, Carlos Acuña y Juan Schmid, hasta las segundas, terceras y últimas líneas el impacto del proyecto obligó a sentarse junto a los abogados de cada organización para establecer los pasos inmediatos y futuros. Daer recomendó prestar atención a la “letra chica” de la iniciativa que se considera ácido sobre la Ley de Contrato de Trabajo, donde ninguna satisfacción causó incluso poder certificar aquellas refl exiones de diciembre de 2015 en cuanto a que Cambiemos “venía por todo”.

Más allá de que la central de Azopardo se tomará algunas horas de pausa y análisis, Schmid en diálogo con BAE Negocios ratificó la decisión de oponer proyectos en el Congreso para los tópicos más sensibles a la clase trabajadora. Ante la consulta de comparaciones históricas respecto a la dirigencia sindical y la coyuntura política, el jefe de la CATT razonó que el presente encuentra a la fragmentación política del justicialismo como flanco de deterioro para el ejercicio de la oposición. La analogía en la consulta a liderazgos de Saúl Ubaldini en los ‘80 y Hugo Moyano en los ‘90 no es válida respecto a las modifi caciones que se plantean hoy, con el agregado de que el respaldo electoral a Cambiemos, que preveían los dirigentes de Azopardo, se concretó con valor agregado.

La diáspora obrera también acusó la confi rmación de los trazos más severos de la reforma en la Central de los Trabajadores de la Argentina Autónoma (CTAA) que encabeza Pablo Micheli los anuncios económicos, incluído el discurso del Presidente en el CCK, los anuncios del ministro Nicolás Dujovne y el proyecto de reforma los encontraron defi niendo que “se profundizará un ajuste brutal” que además abarcan los cambios en la relación fi scal entre la Nación y las provincias.

El Movimiento de Acción Sindical (MASA), que lideran Sergio Sasia (Unión Ferroviaria) y Omar Viviani (Taxistas) se reunió con el senador nacional Miguel Pichetto (PJ) y entre tazas de café no faltó una mirada de preocupación respecto al escenario de “consensos” que planteó la Casa Rosada.

Abogados que asesoran a gremios le remarcaron, en un extenso punteo a este diario como “alarmantes”, la modalidad del contrato de trabajo a tiempo parcial (Art. 92 LCT), redefiniéndolo de modo tal que permite distribuir las horas de trabajo a discreción del empleador dentro de las 2/3 partes del horario semanal habitual. Consideraron además que es un “placebo” la incorporación de una licencia sin goce de haberes por “razones particulares” de 30 días además de los riesgos de facultar a los convenios colectivos a establecer banco de horas (sistema de crédito horario) por el cual se pueden compensar o permutar horas de exceso con un horario disminuido de otra jornada, todo ello sin abonar horas extras.

En cuanto al fondo de desempleo global (Fondo de Cese Laboral Sectorial) que anticipo hace semanas este diario, los letrados consideraron que esa modalidad, eleva la vara con la que Brasil “apaleó” semanas atrás a sus trabajadores.