La Legislatura porteña sancionó hoy la adhesión al Consenso Fiscal firmado entre la Nación, las provincias y la Ciudad y una iniciativa que introduce cambios en el programa impositivo de 2018 que contempla una baja en la alícuota de Ingresos Brutos para algunos sectores.

Ambos expedientes fueron votados durante la sesión extraordinaria convocada por el Parlamento local para tratar un paquete de proyectos que quedaron pendientes del período ordinario que finalizó el 15 de diciembre pasado.

El expediente aprobado propone reformas a la ley tarifaria impositiva 2018-2022 y busca "avanzar en el compromiso de implementar políticas que alivianen la presión tributaria en lo que respecta a impuestos distorsivos y regresivos tales como Ingresos Brutos y Sellos", indicaron fuentes legislativas.

En ese marco, indicaron que "el costo fiscal de estas medidas representará una merma de casi 18.000 millones de pesos por año sobre los ingresos tributarios, una vez completado el cronograma de baja de alícuotas en 2022".

En cuanto a los Ingresos Brutos, el impacto de esta reforma alcanzará una reducción del 14% sobre la recaudación total de este impuesto, en tanto que en Sellos "que se aplicará en 2019- la merma alcanzará el 42% del total, lo que implicarán, en conjunto, una baja del 10,7% de los recursos totales.

"Con estas medidas, la Ciudad busca promover el aumento de la inversión, la generación de empleo privado y la consecuente reducción de la pobreza, fomentando así el desarrollo competitivo de diversas actividades económicas", indicaron desde el Ministerio de Hacienda que conduce Martín Mura.

Puntualmente, la nueva redacción de la ley tarifaria contiene la grilla de alícuotas y el cronograma de aplicación que apuntan a garantizar el cumplimiento de lo previsto en el Consenso Fiscal firmado entre el Gobierno nacional, las provincias y la Ciudad semanas atrás.

Para 2022 la actividad industrial en su totalidad no pagará Ingresos Brutos, en tanto que entre las actividades en las cuales se irá reduciendo la carga hasta su exención definitiva entre 2021 y 2022 se encuentran el transporte de pasajeros y carga y los servicios de electricidad, gas y agua; mientras que bajará el año próximo en la construcción, las comunicaciones y los servicios financieros productivos.

Por otra parte, la Ciudad eliminará 100% de la carga tributaria sobre los intereses de los créditos hipotecarios para vivienda única.