La Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos destacó que “el sustancial impulso subyacente en la economía” aumentó “la probabilidad” de avanzar en el ajuste gradual de tasas de interés a lo largo de este año.

La definición se desprende de las actas de la última reunión, a fines de enero, del Comité Federal de Mercado Abierto de la autoridad monetaria, cuyo contenido se conoció hoy, en la que “una mayoría de los participantes señalaron que perspectivas más fuertes elevaron la probabilidad de que sea apropiado un gradual ajuste de la política monetaria”.

En ese encuentro, el banco central estadounidense decidió mantener sin cambios las tasas de interés en el rango de entre el 1,25 y el 1,5 por ciento.

Las actas de la reunión mostraron que los economistas de la Fed esperan que la economía crezca en 2018 “más rápido de lo esperado”, en parte debido al notable recorte de impuestos, principalmente para empresas pero también para trabajadores, aprobado por el Congreso a finales del pasado año.

En diciembre de 2017, las proyecciones del banco central situaron el crecimiento estimado del PBI para este año en el 2,5 por ciento.

"Los efectos de los recientes cambios fiscales -aunque aún inciertos- puede que sean algo más grandes en el corto plazo de lo previamente pensado”, afirmaron.

La tasa de desempleo se encuentra en Estados Unidos en el 4,1 por ciento, la más baja desde 2000, y los precios comenzaron a repuntar hasta acercarse a la meta del 2 por ciento anual marcada por la Fed.

Como consecuencia, “varios participantes consideraron que el continuado ajuste en los mercados laborales probablemente se traslade en mayores incrementos salariales en algún punto”, lo que ahondará las presiones inflacionarias, según las actas.

La próxima reunión de política monetaria la Fed se realizará el 20 y el 21 de marzo, y será la primera encabezada por su nuevo presidente, Jerome Powell.