La Reserva Federal (Fed) revisó ayer al alza las previsiones de crecimiento económico de EE.UU. al 2,8 % para este año, frente al 2,7 % calculado en marzo, y la de inflación al 2,1 %, por encima del 1,9 % de tres meses atrás. Además aceleró las subas de tasas (desde 3 subas hasta 4 subas para este año), porque proyectan un mayor crecimiento de la actividad y la inflación y una mayor caída del desempleo. 

Lo cierto es que el alza en la suba de tasas de la Fed, iniciada en el mes de noviembre del año pasado se da en combinación con los mejores niveles de actividad de la economía estadounidense, aunque resta saber que pasará para fin de año, ya que la Fed dijo que para 2019 dejó sin cambios el crecimiento estimado en un 2,4 %, y elevó la inflación al 2,1 %, frente al 2 % anticipado en marzo.

La suba de tasas es una mala noticia para el Gobierno de Mauricio Macri, que si bien anticipaba que el impacto de esta suba se vería compensando por la reducción del riesgo país argentino, éste, en vez de bajar, sigue al alza: el riesgo país (EMBI+ Argentina) que mide el JP. Morgan trepó un 3,3% y volvió a superar los 500 puntos básicos (cerró en 503).