Uno de los vicepresidentes de la Unión Industrial Argentina ( UIA), Daniel Funes de Rioja, calificó ayer de "importantísimo" el acuerdo social que busca impulsar el presidente electo Alberto Fernández y destacó la "disposición" de los empresarios a suscribirlo. "Es importantísima la invitación al acuerdo social, que no es meramente un acuerdo de precios y salarios. Se trata de tener un diálogo que construya un acuerdo político y, detrás de ello, un acuerdo económico y social", sostuvo el dirigente.

Funes de Rioja señaló además que los empresarios están "dispuestos a discutir todas las cuestiones" para lograr ese acuerdo. Pero de antemano aclaró: "si se freezan los precios y se aumentan los salarios no se resuelve el problema. La política fiscal debe cambiar, porque los alimentos tienen 40% de impuestos y las bebidas, un 50%. Eso queremos discutir".

En declaraciones radiales, el directivo también consideró necesario analizar cómo "incrementar la productividad y las exportaciones".

Por otra parte, hizo referencia al endurecimiento del cepo cambiario: "en un momento de crisis hay que cuidar las divisas", evaluó. De todos modos, destacó: "estamos preparando sugerencias e inquietudes por el tema del cepo" y planteó las diferencias entre la compra de dólares para atesoramiento y las necesidades "para la compra de insumos o maquinarias".

Asimismo, Funes de Rioja aseguró que la inflación "no es consecuencia de la industria, es consecuencia de políticas macro que llevaron a niveles que no nos interesan". En esa línea, evaluó que "las devaluaciones generan un efecto arrastre en los precios. Los insumos y las materias primas hacen que los productos tengan costos en dólares. Una devaluación intenta atenuar el problema de los costos, pero frena el consumo".

En este marco, resaltó que la Argentina "tiene que salir adelante con una política de estabilización" de su economía.