La Junta Directiva de la UIA respaldó de manera contundente el acuerdo que selló su presidente, Miguel Acevedo, con el jefe de Gabinete, Marcos Peña, para analizar sector por sector la crisis de competitividad que atraviesa la industria argentina. Aunque alertó que habrá un plazo de 15 días para encontrar respuestas a las urgencias que pusieron en el límite de la supervivencia a pymes locales ante el impacto de los costos impositivos, laborales, financieros y logísticos que permitieron el avance descontrolado de las importaciones de bienes con sustitución nacional.

El tiempo que llevará recorrer "las cadenas de valor, la heterogeneidad de los sectores y regiones, la necesidad de promover herramientas de financiamiento para la inversión productiva y la competitividad de las pymes industriales" está atado al trabajo que la entidad realizó con antelación a través de sus departamentos técnicos y las recorridas que los máximas autoridades realizaron por los distintos territorios que la componen.

Además, como se señaló dentro de la reunión de mesa grande de la UIA, las mesas sectoriales no son novedad porque ya funcionan en distintos rubros, algunas con resultados exitosos (madera y petróleo) mientras que otras con demoras e incluso declives (como el caso de las conservas). Todos coincidieron que habrá un techo para la resolución de los problemas coyunturales: la macro economía.

Para esa etapa está preparándose la cúpula industrial, con el objetivo de sentarse con el Gobierno para rediscutir los problemas de fondo que provocaron que se desinfle la producción, con una capacidad exportadora disminuida al mínimo. En la agenda de la macro están los impuestos, los costos laborales no salariales, el alto peso del financiamiento para el sector y una crisis por el aumento sin control de la logística.

Ese combo hizo propicio no sólo la lluvia de importaciones que denunció la UIA y que fastidió al Gobierno, sino también provocó la huida de inversiones hacia países con mejores costos de competitividad. Es el caso de la empresa Envases Del Plata, que está al borde del cierre por la decisión de Unilever -su principal comprador local- de cambiar su proveedor a Brasil para la fabricación y relleno de las latas de aerosoles. Ese caso fue parte del análisis en la Junta Directiva.

También analizaron con preocupación la falta de información por un acuerdo entre el Mercosur y la UE, en el medio de las informaciones sobre avances para su firma. Héctor Motta, dueño de una empresa agroalimentaria, detalló una nueva medida paraarancelaria europea para la importación de huevos de gallina: hace 15 años exigieron como reglamentación para exportar pollos que estuvieran en jaulas, lo que generó una fuerte inversión para la producción. Pero en la actualidad negaron la compra de huevos porque las gallinas están en cautiverio, lo que hace imposible conformar ambos requerimientos. "Sin dudas, es una forma de cuidar a la actividad local", advirtió uno de los presentes en la reunión, consultado por BAE Negocios.

Otro de los puntos de preocupación para la UIA es "el conjunto de medidas implementadas en algunas provincias, tendientes a eludir o morigerar la plena implementación de lo dispuesto por el Consenso Fiscal". "Estas acciones diluyen o eliminan los efectos positivos que se esperaba obtener tanto del Consenso Fiscal cómo de la Reforma Tributaria, dando por resultado un aumento en la carga impositiva para numerosas empresas del interior del país", sentenció un comunicado de prensa.

"Este es un estado caro e ineficiente. Y el sector privado se transformó en subsidiario del sector público. Y encima adelantan el debate electoral. Todos apoyamos la gestión del presidente Acevedo, pero parece que nos vamos a encontrar de nuevo contra la pared del Gobierno", se lamentó otro industrial presente en la UIA.