Una familia porteña necesitó un ingreso cercano a los 35 mil pesos en septiembre para no caer en la pobreza, acumulando en un año un aumento del 55,6%, según un informe del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Con relación a agosto, la canasta prevista para una pareja con dos hijos tuvo un incremento del 5,7% apenas por debajo de la inflación del 5,9% relevada por el Indec para septiembre.

Según el relevamiento del Sistema de Canastas de consumo de la Dirección General de Estadística y Censos (DGEyC) porteña, una familia necesitó un ingreso de $34.712.

La cifra corresponde a una pareja de 35 años de edad, ambos económicamente activos y propietarios de la vivienda, con dos hijos de 9 y 6 años.

De acuerdo con la información oficial, para no estar en situación de indigencia, el mismo hogar requirió durante septiembre ingresos por encima de los $17.164.

En este caso, la cifra es un 6% más alta que el mes anterior y un 57,9% mayor que el mismo mes del año pasado.

Por su parte, el Indec dará a conocer este jueves la valorización de la canasta básica alimentaria y total para todo el territorio nacional, también para septiembre. De acuerdo al ente estadístico, para agosto una familia tipo necesitó $33.013 para no caer en la pobreza y $13.258 para no ser indigente. De esta manera, marcó un incremento del 58,8% interanual, tal como la medida por el gobierno porteño.

Es que la canasta básica, al estar compuesta por los bienes y servicios más imprescindibles, se ve más expuesta que el índice general de inflación, por lo que las devaluaciones siempre terminan perjudicando con mayor fuerza a los sectores de menores recursos.