En un proceso de fuerte deterioro, la actividad de la construcción cayó al menos un 10% en mayo y se perdieron 1.500 empleos en todas las provincias de la Argentina. Los datos fueron aportados por empresas nucleadas en la Construcción'>Cámara Argentina de la Construcción, desde donde anticiparon a BAE Negocios que a este escenario se suman las "demoras de Nación en el pago de deudas tanto a empresas como a los gobernadores". De acuerdo con las fuentes, la obra pública no reacciona por el gran ajuste fiscal que recortó las partidas, mientras que "la obra privada no se recupera por la desastrosa situación de la economía".

Las transferencias de la Nación a los distritos pasaron de un tiempo promedio de 60 días a 90 o 120 días en algunas provincias, y en el caso del pago a las constructoras, "demoran 60 días", dijeron las fuentes de empresas. Asimismo, ayer el Indice Construya, que mide la evolución de los volúmenes vendidos de materiales para la construcción, mostró una caída del 12,9% en mayo interanual.

En el universo de productos, se encuentran la cal, aceros largos, carpintería de aluminio, pisos y revestimientos cerámicos, adhesivos y pastinas, pinturas impermeabilizantes, sanitarios, grifería y caños de conducción de agua. Si bien desde Construya informaron una mejoría del 5,6% en las ventas respecto de abril, en la Cámara de la Construcción negaron que haya un repunte en la actividad.

En tanto, en los primeros cinco meses del año el Indice Construya acumuló un descenso de 16% en comparación con el mismo período del año anterior. El Grupo Construya consideró que "es la oportunidad de construir ya que al invertir en el sector se logra que los ahorros incrementen su valor en el largo plazo. Esto genera una diferencia importante al compararla con otras alternativas de inversión". Además, es el momento para aprovechar la fuerte reducción en dólares del costo de construcción y obtener beneficios a lo largo del tiempo.

En Camarco, no ven un repunte en la actividad por el ajuste fiscal y la situación económica

"Es impensado que la actividad vuelva a impulsarse por lo que veremos un empeoramiento, y será muy grave en distritos como la provincia de Buenos Aires y en especial, el Conurbano bonaerense", expresaron las fuentes. Esta coyuntura ya provocó un debilitamiento en la cadena de pagos debido a que el freno o la desaceleración de los proyectos en marcha afecta el pago a los proveedores.