La brecha de precios entre lo  que paga el consumidor y lo que recibe el productor por los  alimentos agropecuarios alcanzó en enero un valor promedio de  4,44 veces, indicó hoy la Confederación Argentina de la Mediana  Empresa (CAME).

El Índice de Precios en Origen y Destino (IPOD), que mide las  diferencias promedio entre el importe de origen y góndola para 25  alimentos del campo, mejoró 6,5% en el comienzo del año,  “impulsado por la abrupta caída en la diferencia de la pera”,  señaló la entidad.

“Sin embargo, la participación del agricultor en los valores  finales del promedio de los productos relevados se redujo  levemente a 24,8%”, indicó.

Según el sondeo, la diferencia entre lo que abona el  consumidor y lo que percibe el productor por los alimentos  alcanzó un valor promedio de 4,44 veces en el primer mes de 2018.

Para elaborar el indicador, se tomaron los importes diarios  "online" de los principales supermercados del país y más de 500  valores de verdulerías y mercados para cada producto, aclaró la entidad. 

En enero, el IPOD agrícola alcanzó una precio de 4,48 veces,  10,4% menos que en diciembre y 13% inferior a enero del año  pasado.

El IPOD ganadero, en cambio, subió 4,5% en el mes, ubicándose  en 3,91, pero 7,5% menor a un año atrás, subrayó CAME.

La disparidad promedio de los productos agropecuarios decayó  de 4,75 veces en diciembre a 4,44 veces en enero, apuntó el  trabajo y destacó que “la mayoría de los alimentos medidos  registraron desigualdades 'medias' y 'altas' ese mes”. 

Unos once productos fueron registrados con brechas 'altas' y un valor de distorsión entre 4 y 6 veces, y otros nueve con  brechas 'medias', contrastes entre 3 y 4.

El estudio puntualizó que sólo tuvieron distorsiones 'bajas'  el huevo y la carne de pollo, mientras que tres tuvieron  desproporciones 'muy altas', lo cuales fueron la manzana, el  arroz y la calabaza.