La constructora de Nicolás Caputo, el "hermano del alma" del presidente Mauricio Macri, quedó involucrada en el accidente del martes de Ezeiza que se cobró la vida de un trabajador.

Es que las obras estaban al mando de TGLT, otra desarrolladora inmobiliaria que adquirió Caputo SA después de que el empresario decidiera abrirse de ese negocio ante las diversas incompatibilidades que le acarreaba su cercanía al jefe de Estado.

La otra compañía que llevó adelante las obras de ampliación del aeropuerto fue Rovella Carranza, encargada del hormigón y la ingeniería, en tanto TGLT se ocupaba de las terminaciones.

Para los empresarios enfrentados con el Gobierno nacional, "hicieron ganar a Caputo" mediante el Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (Orsna), que denuncian elegía a dedo a las constructoras más cercanas al poder político.

Por ejemplo, Criba se quedó con las obras de los aeropuertos frente a Aeroparque a pesar de que en la licitación había salido tercera, advierten en el sector.

En el medio también se mete la pelea del macrismo con Eduardo Eurnekian, que opera la mayor parte de los aeropuertos del país. "Lo apretaron con sacarle la concesión y por eso aceptaba que el Orsna le diera las obras a los amigos", comentaron a BAE Negocios fuentes del rubro.

Por lo pronto, las obras en Ezeiza quedaron paralizadas hasta que la justicia realice los peritajes que permitan determinar las responsabilidades.

El ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, había simulado la semana pasada un "asado de obra" con los trabajadores, unos días después de que el ministerio de trabajo bonaerense exigiera su suspensión.

Ver más productos

Macri planea resolver la transición por decreto

Macri planea resolver la transición por decreto

La Amazonia y la destrucción del mundo

La Amazonia y la destrucción del mundo

Ver más productos