La industria argentina del vino confía en recuperar mercados en el corto y mediano plazo por las malas cosechas en el hemisferio norte y por las reformas estructurales que darán mayor competitividad a la cadena de valor sectorial, según previsiones de la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar).

Estas previsiones de recuperación surgen luego de dos años de pérdidas de cuotas de mercado, tanto por la caída en el consumo interno como en las ventas al exterior, explicó la agencia Telám.

"Somos optimistas en el corto plazo por las perspectivas de escasez vínica en el mundo debido a las malas cosechas en el Hemisferio Norte y en el mediano plazo por reformas estructurales que le devuelvan competitividad a la cadena" aseguran desde la Coviar.

De acuerdo con datos del Observatorio Vitivinícola Argentino, la industria local cuenta con una superficie cultivada con viñedos de 239.000 hectáreas, repartidas en casi todo el país, desde Jujuy a Santa Cruz, con preponderancia en Mendoza y San Juan.

La cosecha de 2017 fue una de las más bajas de los últimos 50 años, arrojó poco más de 19 millones de quintales de uva y fueron elaborados 14 millones de hectolitros de vino.