La producción agrícola 2017-2018 perdió un 20% por razones climáticas, con un retroceso esperado en soja y maíz, mientras se consolida el trigo y puede haber un cambio de tendencia en los precios hacia fin de año, según el estudio de la consultora KPMG Argentina.

De acuerdo al informe titulado "Desempeño de la cosecha agrícola argentina 2017-2018" la reciente campaña fue de 110 millones de toneladas contra las 137 millones de la campaña 2016-2017, es decir la producción cayó 27 millones de toneladas con relación al año pasado lo que representa una pérdida del 20%. 

Con relación a la cosecha gruesa, donde se destacan la soja y el maíz, según datos citados del Ministerio de Agroindustria, se registró una caída en la producción del 15% para el maíz y del 33% para la soja. 

"En el caso de la soja estuvo explicado principalmente por una caída del rinde (producción por hectárea sembrada) que pasó de 3,1 toneladas por hectárea (tn/ha) a tan solo 2,2 tn/ha", se dijo. 

De hecho, y a pesar de que la cantidad de hectáreas sembradas con soja se redujo en tan solo 1 millón entre el ciclo pasado y éste, la producción cedió en alrededor de 18 millones de toneladas (pasando de 55 millones a 37 millones de toneladas). 

"No obstante, y a pesar de que el valor bruto de producción de la soja ha experimentado una caída significativa en el presente ciclo en relación a las últimas temporadas, sigue siendo el grano que mayor valor añade al PBI y uno de los más relevantes en las exportaciones nacionales", afirmaron los técnicos.

En cuanto al maíz que venía de experimentar un crecimiento mayor al 20% en el ciclo anterior y había alcanzado un récord histórico de 50 millones de toneladas, muestra en el presente una caída del 15%. 

El reporte indica que el trigo fue el único cultivo de los tres analizados que mantuvo su rinde respecto al período anterior alcanzando un nuevo récord de 18,5 millones de toneladas de producción, alrededor de 100.000 toneladas más que la cifra registrada en 2017. 

"Las estadísticas elaboradas periódicamente por el Banco Mundial indican que los precios de los principales cultivos analizados en este artículo mantendrán una tendencia creciente hacia fin de año, luego de haber sufrido una prolongada caída, principalmente entre los años 2012 y 2015", agregaron.