El ataque, autoproclamado por un grupo de hutíes de Yemén, que afectó el sábado dos refinerías de Arabia Saudita encendió las alarmas en el mundo y disparó el precio internacional del crudo. Es que la producción de la principal potencia petrolera quedó reducida al 50% y generó temores sobre un posible desabastecimiento energético global. Ante eso, Estados Unidos anunció que podría recurrir al uso de su reserva estratégica en caso de ser necesario. Así, el precio del petróleo Brent, que cotiza en Londres y la referencia en Argentina, saltó ayer 14% a US$68,60 por barril, mientras que WTI, de Texas, subió 14,8% hasta US$62,90. El Gobierno estadounidense acusó a Irán de estar detrás del atentado para producir "un ataque deliberado a la economía mundial", pero el país asiático lo negó rotundamente.